Optar por alimentos básicos con alto contenido proteico, tanto de origen vegetal como animal, contribuye a prolongar la sensación de saciedad y facilita adherirse a un plan alimenticio saludable. Estos productos se caracterizan por su facilidad de conservación, preparación y precio asequible, lo que los convierte en aliados ideales para días ocupados o cuando se busca cuidar el presupuesto sin sacrificar la calidad nutricional.
Entre los alimentos recomendados se encuentran los garbanzos, la carne seca, la mantequilla de almendras, los porotos enlatados o secos, las sopas preparadas, la pasta de garbanzos, el pan con alto contenido de proteínas y las nueces. Cada uno de ellos aporta beneficios específicos, ya sea en términos de saciedad, versatilidad culinaria o relación calidad-precio.
La inclusión de estos productos en la despensa facilita el acceso a proteínas en cualquier momento, permitiendo diseñar menús variados y sabrosos sin depender exclusivamente de carnes frescas o de productos perecederos. De esta manera, se logra mantener una alimentación equilibrada y saciante, contribuyendo al control del peso y al bienestar general.