El «joyspan» representa la capacidad de crear y mantener la alegría, con un enfoque particular en la segunda mitad de la vida. Inspirada por su experiencia como gerontóloga, Kerry Burnight desarrolló este concepto, que plantea un quiebre respecto a la visión tradicional donde la felicidad es apenas un momento fugaz.
El «joyspan» propone una construcción consciente y diaria de la alegría, comparable a la esperanza de vida, pero centrada en la emoción. En una sociedad marcada por la insatisfacción y el agotamiento, esta óptica desafía paradigmas pasados y está captando la atención de quienes buscan un bienestar duradero.
Para fortalecer el «joyspan», existen ejercicios sencillos y efectivos, como registrar momentos alegres, practicar técnicas de respiración o identificar aquello que interrumpe la alegría. Expandir el «joyspan» demanda perseverancia, pero la psicología aporta herramientas valiosas.
El «joyspan» va más allá de la simple búsqueda de felicidad puntual; se posiciona como una estrategia para fortalecer la resiliencia emocional y construir una vida con sentido y bienestar duradero. Cultivar la alegría que perdura transforma la manera de transitar la vida, ofreciendo un horizonte de bienestar más estable y profundo.