El coronavirus vuelve a dar que hablar en la provincia de Buenos Aires. El Ministerio de Salud de la Nación confirmó la detección de tres casos de la subvariante BA.3.2, un linaje descendiente de Ómicron que fue identificado por primera vez en Sudáfrica en noviembre de 2024 y que hoy figura en la lista de Variantes Bajo Monitoreo (VUM) de la Organización Mundial de la Salud.
Los contagios corresponden a un adulto y dos adultos mayores residentes en territorio bonaerense. Uno de ellos permanece internado y arrastra comorbilidades previas, aunque desde la cartera sanitaria aclararon que no se puede atribuir esa internación directamente al comportamiento de la nueva subvariante.
La confirmación llegó a través de la última edición del Boletín Epidemiológico Nacional, que monitorea de cerca la evolución de los linajes circulantes en el país.
Qué se sabe de BA.3.2
Este linaje desciende de Ómicron BA.3 y ya había sido reportado en distintos puntos del continente americano: Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guayana Francesa aparecen en la lista de países que secuenciaron casos.
El dato que más atención genera entre los virólogos es su capacidad de escape inmunológico. Según el informe oficial, BA.3.2 muestra una reducción considerable en la neutralización por anticuerpos frente a variantes anteriores y frente a los antígenos que hoy se usan en las vacunas.
Ahora bien: eso no significa que las vacunas hayan dejado de servir. El propio Ministerio remarcó que las dosis contra el Covid-19 siguen ofreciendo protección sólida contra las formas graves de la enfermedad, que es lo que realmente importa a la hora de evitar internaciones y muertes.
Riesgo bajo, pero vigilancia activa
Por ahora, las autoridades consideran que BA.3.2 representa un riesgo adicional bajo para la salud pública en comparación con otros linajes de Ómicron que circulan en el país. Hasta el momento no se observó un aumento significativo en su capacidad de propagación ni una mayor gravedad.
El escenario epidemiológico general acompaña esa calma: la circulación de Covid-19 en Argentina se mantiene en niveles bajos y estables durante este año. Es más, el panorama actual contrasta con la mayor cantidad de detecciones de influenza y virus sincicial respiratorio (VSR) registradas en el mismo período.
Pese a la tranquilidad, el Ministerio de Salud continuará con la vigilancia genómica para determinar si BA.3.2 logra ganar terreno en el país y si aparecen cambios relevantes en su comportamiento.
Qué conviene tener en cuenta
- No hay motivo para alarmarse: el riesgo adicional es bajo y la circulación general del virus se mantiene estable.
- Las vacunas siguen siendo la mejor herramienta para evitar cuadros graves, sobre todo en personas con comorbilidades y adultos mayores.
- La vigilancia genómica es clave: permite detectar a tiempo si una subvariante cambia su comportamiento.
- Los grupos vulnerables (adultos mayores, inmunosuprimidos, personas con enfermedades crónicas) son los que más deben sostener los cuidados.
La aparición de BA.3.2 recuerda que el coronavirus sigue mutando y que la vigilancia sostenida es la única forma de anticiparse. Por ahora, la película se mantiene en un plano tranquilo: sin sobresaltos, pero con los radares encendidos.