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RedSaludArgentina

Dengue bajo control y chikungunya en foco: el balance epidemiológico que dejó la temporada

La temporada de arbovirus 2025-2026 dejó un escenario mixto: el dengue casi no apareció, pero la chikungunya marcó presencia en el norte. El informe oficial también pone el ojo en los virus respiratorios y en la necesidad de no bajar la guardia.

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Editorial

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El último informe del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) correspondiente a la semana 33 trae novedades que invitan a leer entre líneas. La temporada de arbovirus 2025-2026 cerró con un comportamiento dispar: mientras el dengue mostró una circulación mínima, la fiebre chikungunya encendió alarmas en el norte del país. Pero no todo es preocupación: el sistema de salud logró sostener una vigilancia activa que permitió detectar casos y descartar otros tantos.

El dato más llamativo es, sin dudas, el del dengue. Con apenas 71 casos confirmados sobre 28.028 sospechosos, la positividad nacional fue del 0,25%, una cifra que contrasta fuertemente con la epidemia de la temporada 2023-2024, cuando la incidencia acumulada llegó a 1.239 casos cada 100.000 habitantes. Este año, ese número se desplomó a 0,15. ¿Qué significa esto? Que la circulación viral fue casi nula, pero también que el sistema de salud mantuvo la capacidad de sospechar, notificar y estudiar cada caso con fiebre.

De los 71 casos confirmados, 39 fueron autóctonos y 32 tuvieron antecedentes de viaje a países de América Latina, el Caribe, África y Asia. El serotipo predominante fue el DENV-2 (61,8%), seguido del DENV-3 (26,5%) y el DENV-1 (11,8%). Un hallazgo que merece atención especial es la detección del genotipo III, linaje B3, del DENV-3, relacionado con virus que circulan en Brasil y el Caribe. La expansión de este serotipo en la región es un punto a seguir de cerca.

La región Centro concentró el 83% de los casos, con CABA y la provincia de Buenos Aires a la cabeza. En Villa Real (CABA) se detectó un pequeño conglomerado entre las semanas 9 y 17, que fue controlado sin mayores consecuencias. En el Sur y Cuyo no hubo casos autóctonos, y en Jujuy se registró el único caso de DENV-3 sin antecedente de viaje de toda la temporada. La vigilancia genómica y la notificación oportuna fueron claves para mapear el comportamiento del virus.

Otro aspecto destacado del informe es el trabajo de diagnóstico diferencial. En 940 personas con dengue descartado se confirmaron otras enfermedades de notificación obligatoria: 327 casos de chikungunya, 259 infecciones respiratorias, y también leptospirosis, fiebre hemorrágica argentina, hantavirosis, rickettsiosis, psitacosis, meningoencefalitis, paludismo e infecciones bacterianas invasivas. Esto demuestra que la vigilancia no solo sirve para contar casos, sino para identificar qué está circulando realmente.

Chikungunya: el brote que marcó la temporada

Si el dengue fue un suspiro, la chikungunya fue otra historia. El brote tuvo su epicentro en Salta, tras la detección de casos importados desde Bolivia. En total, se notificaron 3.730 casos confirmados o probables sobre 13.308 sospechosos. La curva epidémica alcanzó su pico en la semana epidemiológica 16 de 2026, con 614 casos, y luego comenzó un descenso progresivo.

El 97% de los casos se concentró en el NOA, principalmente en Salta, Tucumán y Jujuy, aunque también hubo registros en Catamarca, Santiago del Estero, PBA, CABA y Córdoba. El 83% de los casos no tuvo antecedentes de viaje, lo que confirma el predominio de la transmisión local. La vigilancia genómica identificó el genotipo ECSA, relacionado con virus de Brasil y Bolivia, y no se detectó la mutación E1-A226V, asociada a una mayor adaptación al mosquito Aedes albopictus.

Con la temporada 2026-2027 ya en marcha, el BEN informa que se mantienen 2 casos de dengue importados de Brasil y ningún caso de chikungunya confirmado. Sin embargo, la recomendación es clara: no bajar la guardia. La posibilidad de circulación en áreas con condiciones favorables y el ingreso de nuevos serotipos desde casos importados exigen sostener una vigilancia intensificada, especialmente ante síndromes febriles agudos inespecíficos.

Virus respiratorios: estabilidad y una vacuna clave

En el frente respiratorio, la situación se mantiene dentro de lo esperado para la época. En consultas ambulatorias se notificaron 14 casos de influenza en la última semana, con una positividad del 26,4%. El VSR, por su parte, sumó 31 nuevos casos en las últimas 4 semanas, cinco más que en el informe anterior. En pacientes internados, la influenza se mantiene estable con 34 confirmados, mientras que el VSR sigue predominando con 302 positivos.

Un dato que no pasa desapercibido: los mayores porcentajes de positividad de VSR se dan en menores de 2 años. Por eso, desde 2024, el Ministerio de Salud incorporó al Calendario Nacional de Vacunación el esquema contra VSR para embarazadas entre las semanas 32 y 36 de gestación. El objetivo es que los anticuerpos pasen al bebé antes de nacer y así evitar cuadros graves de bronquiolitis o neumonía en los primeros seis meses de vida. Una estrategia que, sin dudas, vale la pena recordar.

En lo que va del 2026, se notificaron 853.798 casos de enfermedad tipo influenza (ETI) al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud. Aunque las notificaciones superaron a las de años previos, se mantuvieron en niveles de seguridad y alerta, con una tendencia descendente desde la semana 22. En cuanto a neumonía y bronquiolitis, las tasas de incidencia son similares o incluso inferiores a las de los dos años anteriores, con picos históricos registrados en 2016.

En resumen, el balance de la temporada deja un mensaje mixto: el dengue estuvo bajo control, pero la chikungunya demostró que los arbovirus no dan tregua. La vigilancia activa y la capacidad de respuesta del sistema de salud fueron fundamentales, pero la recomendación es clara: mantener la alerta, sostener la vacunación y no confiarse. Porque en epidemiología, como en la vida, las temporadas tranquilas suelen ser las que preparan el terreno para las próximas sorpresas.

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Editorial