Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de mortalidad a nivel global. Sin embargo, la experta Dra. Nour Makarem, de la Universidad de Columbia, afirma que adoptar hábitos saludables puede reducir a más de la mitad el riesgo de sufrir un infarto o accidente cerebrovascular, incluso en personas con predisposición genética.
La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo para estas afecciones, pero también influyen la mala alimentación, el sedentarismo, el tabaquismo y la obesidad. Asimismo, la investigación reciente destaca la importancia del sueño y los ritmos circadianos en la salud cardíaca.
Según la Dra. Makarem, mantener horarios regulares de sueño, alimentación y actividad física, así como controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa, pueden sumar hasta 10 años de vida saludable y ralentizar el envejecimiento biológico. Incluso mejorar estos hábitos en etapas avanzadas de la vida genera beneficios.
Los «8 Esenciales» para prevenir enfermedades cardiovasculares incluyen: alimentación saludable, actividad física regular, evitar el tabaco, cuidar el sueño, controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa, y mantener un peso adecuado. Estos factores no solo protegen el corazón, sino que también mejoran la salud general.
La experta recalca que nunca es tarde para adoptar cambios positivos y que el colesterol no es el único indicador del riesgo cardíaco, sino que también deben monitorearse la presión arterial, el azúcar en sangre y el peso.