Bobby Lee, reconocido por su participación en producciones como «El Dictador», fue entrevistado en el pódcast «Inside of You» conducido por el actor Michael Rosenbaum. Durante la conversación, el comediante reflexionó sobre su proceso de sanación personal, la importancia de la sobriedad y los desafíos que enfrentó tanto en su vida privada como en la industria del entretenimiento.
Lee compartió que lleva más de tres años sobrio y que la terapia semanal fue un pilar fundamental en su recuperación. «Me ha cambiado la vida. He contado todo lo peor de mí y, aun así, sigo trabajando en mí mismo cada semana», relató. Según detalló, la adicción fue durante mucho tiempo una vía para evitar el dolor, pero actualmente defiende la necesidad de sentir todas las emociones y señaló: «No enmascares el dolor con alcohol o drogas, siéntelo todo».
El duelo por la muerte de su padre representó un punto de inflexión en su vida. Lee reconoció que, tras esa pérdida, sufrió una recaída, pero también aprendió a no huir de las emociones difíciles. «Todos los seres humanos experimentan el mismo tipo de pérdidas. No eres especial. Es duro para todos, pero hay que sentirlo todo», aconsejó.
Además, abordó los retos profesionales y la evolución de la industria del espectáculo. Reflexionó sobre la presión de conseguir papeles en grandes producciones y la frustración de no ser considerado para ciertos proyectos, a pesar de su trayectoria. Sin embargo, destacó el valor de los nuevos formatos, como el pódcast, que democratizaron el acceso al público y redujeron la dependencia de los «guardianes» tradicionales de Hollywood.
En el ámbito personal, Lee habló sobre la importancia de establecer límites y ser honesto consigo mismo y con los demás. Mencionó su relación cercana con su ex pareja Khalilah y la cordialidad con su actual pareja, así como la dinámica con amigos y colegas como Andrew Santino, su compañero en el pódcast «Bad Friends».
A lo largo del episodio, el artista compartió reflexiones para quienes atraviesan momentos difíciles, reiterando la importancia de la ayuda profesional y el apoyo de la comunidad, especialmente para quienes luchan contra la adicción. «La bebida y las drogas son solo un síntoma. El núcleo del problema es una forma de pensar obsesiva y egoísta. La única salida es ayudar a otros», sostuvo.
En última instancia, Bobby Lee se describió como un sobreviviente, alguien que aprendió a adaptarse y a seguir adelante pese a las dificultades. Con su historia, marcada por la honestidad y la capacidad de reinventarse, busca demostrar que la fortaleza puede surgir en los momentos más inesperados y que siempre es posible volver a levantarse.