Cada vez más investigaciones resaltan la importancia de los micronutrientes en la prevención de enfermedades crónicas. Uno de ellos es el magnesio, que ha cobrado especial relevancia por su impacto en funciones esenciales del cuerpo.
Presente en diversas verduras y alimentos integrales, este mineral no solo favorece el bienestar general, sino que también puede ayudar a reducir el riesgo de padecer afecciones como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y problemas de salud mental.
Según especialistas consultados por Good Housekeeping, incluir verduras ricas en magnesio en la dieta diaria puede ser una estrategia efectiva para promover una vida más saludable. Entre las opciones preferidas se encuentran la espinaca, las papas, el brócoli y la rúcula.
Estos alimentos no solo aportan magnesio, sino también una amplia variedad de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes que pueden tener efectos protectores frente a diversas enfermedades crónicas.
Los expertos destacan que alternar ingredientes y colores en la dieta es esencial para cubrir las necesidades nutricionales y evitar la monotonía. Variar las fuentes de magnesio no solo mejora la calidad de la alimentación, sino que también facilita su disfrute y sostenibilidad a largo plazo.