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RedSaludArgentina

BA.3.2 «Cicada»: qué sabemos de la nueva variante que avanza globalmente

Una cepa de coronavirus que permanecía bajo vigilancia discreta durante años comienza a ganar visibilidad. Los organismos sanitarios internacionales alertan sobre su expansión y sus características genéticas particulares que podrían afectar la efectividad de inmunizaciones previas.

Autor
Editorial

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Un linaje que emerge del anonimato

Durante años, la variante designada como BA.3.2 circuló sin generar alarma significativa. Sin embargo, su presencia se ha intensificado notoriamente en los últimos meses, tanto en territorio estadounidense como en múltiples regiones del planeta. El apodo «Cicada» resulta particularmente apropiado: así como estos insectos permanecen enterrados durante períodos prolongados antes de emerger, esta cepa viral mantuvo un perfil bajo hasta hace poco.

Los organismos de vigilancia epidemiológica han documentado su hallazgo en más de 20 naciones, donde en ciertos territorios ya representa hasta el 30% de los casos confirmados. A nivel estadounidense, el seguimiento en aguas residuales revela su presencia en 132 ubicaciones distribuidas en al menos 25 estados.

Características genéticas preocupantes

Lo que distingue a BA.3.2 de sus predecesoras es su carga mutacional: entre 70 y 75 cambios genéticos la diferencian de cepas anteriores. Esta característica genera inquietud en la comunidad científica respecto a su capacidad para evadir la inmunidad conferida por vacunaciones previas o infecciones anteriores.

Según datos de seguimiento del 14 de marzo, esta variante representaba aproximadamente el 3,7% de las muestras analizadas en aguas residuales estadounidenses. Para contextualizar: la variante XFG sigue siendo dominante con un 53%, seguida por LF.7 con 10,3%. Sin embargo, en Europa la propagación de Cicada ha alcanzado una amplitud considerablemente mayor.

Cronología de su expansión

El primer caso documentado a nivel mundial ocurrió en Sudáfrica durante noviembre de 2024. En territorio estadounidense, fue identificado inicialmente en un viajero que ingresó al país en junio de 2025, aunque la notificación oficial del primer caso doméstico se produjo en enero de 2026. El incremento acelerado de detecciones comenzó en septiembre de 2025.

Síntomas y severidad

Hasta el momento, la manifestación clínica de la infección por BA.3.2 presenta características similares a otras variantes circulantes:

  • Congestión o secreción nasal
  • Cefaleas
  • Agotamiento físico
  • Estornudos frecuentes
  • Irritación faríngea
  • Tos persistente
  • Alteraciones del gusto u olfato

Algunos pacientes han reportado dolor de garganta severo, coloquialmente denominado «garganta de navaja de afeitar» por su intensidad.

Respecto a la gravedad, los expertos no han identificado indicadores que sugieran que Cicada provoque cuadros más severos que otras variantes en circulación. No obstante, la vigilancia continúa siendo prioritaria.

Implicaciones para la protección vacunal

La elevada cantidad de mutaciones plantea dudas legítimas sobre la efectividad de los esquemas de inmunización vigentes. Las vacunas actuales podrían ser menos efectivas contra esta cepa, aunque se requieren más datos para conclusiones definitivas. Afortunadamente, se espera que continúen brindando protección contra enfermedades graves y mortalidad.

Medidas de prevención recomendadas

Ante esta situación, los especialistas sugieren implementar estrategias preventivas accesibles:

  • Permanecer en el domicilio durante períodos de enfermedad
  • Optimizar la circulación de aire en espacios cerrados
  • Utilizar mascarillas de calidad superior cuando sea necesario
  • Mantener esquemas de vacunación y refuerzos actualizados
  • Realizarse pruebas diagnósticas ante presencia de síntomas
  • Consultar con profesionales médicos si los síntomas se intensifican
  • Garantizar descanso suficiente
  • Emplear medicamentos de venta libre para control sintomático

Perspectivas futuras

Existe la posibilidad de que BA.3.2 se convierta en la variante predominante en Estados Unidos, aunque esto dista de ser certero. Las preocupaciones sobre un posible repunte durante los meses estivales son legítimas, especialmente considerando que las tasas de vacunación se mantienen bajas y los esfuerzos de salud pública para contener la propagación son limitados.

Los organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud han incluido a Cicada en su lista de «variantes de monitorización», lo que refleja la importancia de seguimiento continuo de su evolución y diseminación global.

Autor
Editorial