En el Hospital Materno Infantil «Dr. Florencio Escardó» de Tigre se llevó a cabo un procedimiento quirúrgico de gran relevancia que marcó un hito en la medicina pediátrica del país. Nehitán, un pequeño de apenas 2 años, fue sometido a una intervención magnética sin cicatrices tras haber ingerido accidentalmente un clavo, en lo que constituye una primera aplicación de esta técnica en el ámbito público sanitario argentino.
El caso comenzó cuando el niño llegó a la guardia del nosocomio tras sufrir un politraumatismo. Durante los estudios diagnósticos iniciales se identificó la presencia del objeto metálico alojado en su abdomen. Frente a este hallazgo, el equipo médico tomó la decisión de implementar una metodología innovadora que minimiza la invasión quirúrgica tradicional, permitiendo que el pequeño recibiera el alta en el mismo día de la operación.
La madre del niño, Araceli, expresó su gratitud hacia el equipo asistencial: «Los profesionales nos acompañaron en todo momento, desde lo físico hasta lo psicológico.» Su testimonio destaca no solo la efectividad del procedimiento, sino también el apoyo integral brindado a la familia durante todo el proceso de internación y recuperación.
El cirujano Pier Mejia Cordova, responsable de dirigir la operación, enfatizó la trascendencia del logro: «Es una intervención que nos pone como referencia a nivel país.» Explicó que tras confirmar la presencia del cuerpo extraño, el equipo optó por avanzar con una técnica sumamente poco invasiva. Destacó además que el acompañamiento psicológico fue fundamental para el bienestar del paciente y su familia.
Esta metodología revolucionaria, que data de aproximadamente una década atrás, se basa en el uso de imanes especializados para manipular objetos metálicos dentro del organismo, reduciendo significativamente la invasión quirúrgica y acelerando los tiempos de recuperación. Guillermo Domínguez, creador de esta técnica, participó activamente en el procedimiento y expresó su satisfacción: «Es una técnica que está creciendo mucho a nivel mundial.» Subrayó que la operación se ejecutó conforme a lo planificado y que los imanes cumplieron su función de manera óptima en este caso pediátrico.
El Hospital Materno Infantil de Tigre se posiciona como un centro de excelencia en atención pediátrica y materna, contando con 140 camas de internación, quirófanos de última generación y salas de parto humanizado. Este logro refuerza su consolidación como institución de referencia regional en el cuidado de la salud materno-infantil, demostrando que la innovación tecnológica y la calidad asistencial pueden converger para ofrecer resultados excepcionales.