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Medicamentos en EE.UU.: la caída histórica de precios que no llega a todos

La baja histórica de precios de medicamentos en EE.UU. es real, pero desigual. Mientras algunos celebran descuentos de hasta 79%, otros siguen pagando de más. ¿Quiénes ganan y quiénes quedan afuera de este cambio?

Autor
Editorial

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La noticia sacudió al sistema de salud estadounidense: los precios de los medicamentos con receta cayeron un 3,1% en los doce meses hasta julio de 2026, la baja anual más pronunciada desde 1963. El dato, publicado por la Oficina de Estadísticas Laborales el 12 de agosto, marca un quiebre histórico en una categoría que durante décadas solo conocía subas constantes.

Pero antes de cantar victoria, conviene mirar la letra chica. La caída no llega a todos por igual. Depende del fármaco, del tipo de cobertura y de si el paciente paga en efectivo o con seguro. No es lo mismo comprar un remedio con Medicare que con un plan privado del trabajo.

Una baja real, pero con beneficiarios selectos

El índice también mostró un descenso de 0,8% solo en julio, encadenando siete meses consecutivos de caídas desde diciembre de 2025. Es la racha más larga en la historia de la serie. Si se incluyen los medicamentos de venta libre, la baja anual fue de 2,7%.

¿Quiénes sienten el alivio en el bolsillo? Principalmente:

  • Personas con Medicare que usan alguno de los 10 fármacos negociados por el programa.
  • Beneficiarios de Medicaid.
  • Pacientes sin seguro o que abonan en efectivo.

Para el resto, los que tienen cobertura médica a través de su empleo, no hay reducción garantizada. Y son muchos: alrededor de 155 millones de estadounidenses.

La pelea política detrás de los números

El presidente Donald Trump no tardó en adjudicarse el mérito. Atribuyó la caída a los acuerdos de «nación más favorecida» y a la plataforma TrumpRx. En diciembre de 2025 llegó a decir que era «la mayor victoria para la asequibilidad de los pacientes en la historia de la atención médica estadounidense».

Sin embargo, economistas independientes y analistas de Harvard y Vanderbilt apuntan a otro origen: la Ley de Reducción de la Inflación, aprobada en 2022 durante el mandato de Joe Biden. Esa norma obligó a Medicare a negociar directamente el precio de 10 medicamentos de alto costo, con rebajas que empezaron a regir el 1 de enero de 2026.

Los descuentos promediaron 60,8% en fármacos como Januvia, Jardiance y Eliquis, con un ahorro estimado de USD 6.000 millones al año. El beneficio alcanza a unos 9 millones de personas dentro de los 65 millones de afiliados a Medicare.

El Dr. Benjamin Rome, investigador de políticas de salud del Brigham and Women’s Hospital, fue contundente: «Estos acuerdos se anuncian como transformadores cuando, en realidad, apenas tocan superficialmente lo que realmente está impulsando los precios altos de los medicamentos de receta en Estados Unidos».

Los que quedan afuera del festín

Los acuerdos de nación más favorecida fueron firmados por 14 de las 17 farmacéuticas más grandes del mundo, entre ellas Pfizer, Novartis, Sanofi y Merck. Pero esos compromisos solo aplican para pacientes de Medicaid y para quienes pagan en efectivo a través de TrumpRx.gov.

Ese diseño abre una puerta de ahorro para unos 27 millones de personas sin seguro médico, que suelen enfrentar el precio de lista completo. También para hogares que trabajan por cuenta propia o no tienen cobertura del empleador.

El problema es que 155 millones de estadounidenses con seguro laboral o planes comerciales no reciben beneficio directo ni de la ley de negociación de Medicare ni de los acuerdos de nación más favorecida. Ninguno de los dos mecanismos regula lo que las aseguradoras privadas pactan por su cuenta.

La Casa Blanca proyectó un ahorro nacional de USD 529.000 millones en la próxima década. Pero el mercado muestra señales contradictorias: cinco de las 14 farmacéuticas firmantes aumentaron precios en al menos 350 medicamentos de marca desde enero de 2026, con incrementos de hasta 400% en algunos fármacos hospitalarios de Pfizer.

Qué puede notar el consumidor en la farmacia

La experiencia varía según el mostrador. Una persona con Medicare que usa uno de los 10 medicamentos negociados puede encontrar descuentos de hasta 79%. Alguien con un plan privado puede seguir pagando lo mismo si su cobertura no trasladó ninguna reducción.

También hay diferencias entre usar el seguro y pagar directo. Algunas recomendaciones prácticas:

  • Consultar TrumpRx.gov cuando la plataforma esté disponible.
  • Verificar si el medicamento figura entre los ya negociados por Medicare.
  • Pedir en la farmacia el mejor precio en efectivo antes de procesar la receta con el seguro.
  • Revisar si se cumplen los requisitos para acceder a Medicaid.

La baja de 3,1% responde a una combinación de factores: la negociación de Medicare bajo la ley de 2022, una mayor disponibilidad de genéricos y descuentos en medicamentos GLP-1 para pérdida de peso. Los descuentos negociados tienen carácter legal, y el programa CMS prevé negociar 15 medicamentos adicionales en 2027 y otros 15 en 2028.

En definitiva, el dato histórico es real, pero la historia está lejos de ser pareja. La baja de precios es un avance, no una solución. Queda mucho por hacer para que el alivio llegue a todos los bolsillos, especialmente a los 155 millones que hoy miran la vidriera sin poder aprovechar las ofertas.

Autor
Editorial