El Ministerio de Salud de la Nación está desplegando una estrategia coordinada con las provincias para fortalecer la campaña de vacunación antigripal que se desarrollará durante 2026. A través de mesas de trabajo con referentes del Programa Ampliado de Inmunizaciones, Atención Primaria de la Salud y especialistas en cuidado de personas mayores, se busca consolidar un abordaje federal que mejore significativamente las tasas de cobertura en grupos de riesgo.
La planificación de esta iniciativa se sustenta en análisis epidemiológicos rigurosos sobre el comportamiento de la influenza a nivel mundial y nacional. Los equipos técnicos revisaron datos históricos de inmunización por franjas etarias y evaluaron los resultados alcanzados desde 2024, permitiendo identificar oportunidades de mejora y ajustar las intervenciones según las particularidades de cada región.
Una decisión relevante fue el adelantamiento del inicio de la campaña al 11 de marzo, un cambio acordado en el Consejo Federal de Salud que responde a la necesidad de proteger a la población antes de que intensifique la circulación viral. Para concretar este avance, la cartera sanitaria realizó compras anticipadas de tres tipos de vacunas:
- Vacuna antigripal estándar para población general
- Vacuna antigripal adyuvantada (aTIV) para mayores de 65 años
- Vacuna antigripal pediátrica
La logística de distribución hacia las 24 jurisdicciones fue diseñada para garantizar disponibilidad oportuna de dosis. Además, se trabajó en estrategias específicas adaptadas a contextos particulares: geriátricos, espacios de encuentro para adultos mayores, internaciones domiciliarias y zonas suburbanas donde el acceso a servicios de salud presenta desafíos adicionales.
El enfoque integral que impulsa la cartera sanitaria nacional se fundamenta en tres pilares: vigilancia epidemiológica continua, previsión de recursos y capacitación permanente del personal sanitario. El monitoreo periódico de la evolución de la campaña permitirá ajustar estrategias en tiempo real y responder ágilmente a cambios en la situación epidemiológica.
Esta iniciativa refleja un compromiso con la protección de grupos vulnerables, especialmente adultos mayores, quienes enfrentan mayor riesgo de complicaciones por influenza. La articulación entre el nivel nacional y las provincias busca no solo mejorar coberturas, sino también fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario frente a la temporada de mayor circulación viral.