El panorama de salud pública en la semana epidemiológica 5 de 2026 presenta un escenario controlado en materia de virus respiratorios. La circulación de influenza, SARS-CoV-2 y virus sincicial respiratorio se mantiene en niveles bajos, posicionándose favorablemente respecto a temporadas anteriores. Este comportamiento refleja el impacto de las estrategias de prevención implementadas durante los últimos años.
Sin embargo, la situación no es uniforme en todas las enfermedades transmisibles bajo vigilancia. El subclado J.2.4.1 (K) de Influenza A(H3N2) continúa circulando, con 5 nuevos casos confirmados durante la última semana. Desde mediados de diciembre de 2025, se han identificado 58 casos de esta variante en muestras secuenciadas, distribuidos en 18 jurisdicciones. La concentración geográfica es notable en las regiones Centro y Sur, con Mendoza (9 casos) y Santa Cruz (8 casos) liderando el registro, seguidas por Ciudad Autónoma de Buenos Aires (7 casos) y Provincia de Buenos Aires (6 casos).
La coqueluche emerge como una preocupación creciente. Durante la semana 5 se notificaron 29 nuevos casos, acumulando 129 confirmados en lo que va de 2026, con una incidencia de 0,28 por cada 100 mil habitantes. Aunque estas cifras superan registros de períodos equivalentes en años previos, responden a la escalada observada durante 2025. El análisis de cobertura vacunal revela disparidades significativas entre jurisdicciones, indicando que la captación activa de población requiere mejora urgente. El descenso progresivo de inmunización genera acumulación de personas susceptibles, facilitando la transmisión de esta enfermedad prevenible.
Respecto al Hantavirus, la notificación se mantiene controlada con un único caso nuevo confirmado en la semana 5, correspondiente a noviembre de 2025. El acumulado de 2026 alcanza 14 casos confirmados, concentrados en Buenos Aires (7), Salta (5), Entre Ríos (1) y Río Negro (1). No obstante, desde julio de 2025 se han registrado 73 casos, superando umbrales epidémicos históricos. Los equipos sanitarios de zonas con presencia de roedores reservorios deben intensificar la sospecha ante cuadros febriles superiores a 38,5°, acompañados de mialgias, artralgias, cefalea y vómitos. La detección temprana resulta crítica para evitar complicaciones graves.
En materia de sarampión, se registró un caso confirmado que activó protocolos de investigación epidemiológica en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires. Las autoridades sanitarias trabajan en la identificación y seguimiento de contactos, sensibilización de equipos de salud en regiones sanitarias específicas y distribución de gammaglobulina como medida preventiva ante posibles nuevos casos.
El dengue mantiene una situación de bajo riesgo actual. Se reportan 18 casos confirmados desde el inicio de 2026, sin nuevas notificaciones en la semana 5. La vigilancia intensificada persiste como necesaria, considerando que áreas con condiciones sociodemográficas y ambientales favorables podrían facilitar la circulación, especialmente ante la posibilidad de ingreso de nuevos serotipos mediante casos importados.
Botulismo del lactante: tendencia ascendente preocupante
Entre 2019 y 2025 se confirmaron 211 casos de botulismo del lactante de 446 notificaciones sospechosas. A partir de 2021 se observa una tendencia creciente sostenida: 37 casos en 2023, 33 en 2024 y 44 en 2025. La distribución regional concentra el 80% de los confirmados en las regiones Centro (30%), Sur (28%) y Cuyo (21%).
La enfermedad afecta principalmente a lactantes menores de un año (93% de los casos), con predominio en menores de 6 meses (edad promedio 17 semanas). El 6% se registró en bebés hasta 28 días y apenas el 1% en niños entre 13 y 24 meses. Afortunadamente, no se han registrado fallecimientos en el período analizado, aunque la enfermedad requiere tratamiento especializado.
El botulismo es una enfermedad paralizante causada por neurotoxinas de una bacteria formadora de esporas presente en suelos y sedimentos. Se clasifican tres tipos: alimentario (por consumo de alimentos contaminados), por heridas (ingreso bacteriano a través de lesiones) y del lactante (por ingesta de esporas). La tendencia ascendente demanda vigilancia sostenida y estrategias preventivas reforzadas, especialmente en zonas con antecedentes epidemiológicos. El Ministerio de Salud realiza seguimiento telefónico diario de casos y coordina con jurisdicciones para garantizar acceso oportuno a tratamiento e insumos necesarios.
Leptospirosis: aumento en zonas urbanas y rurales
Entre 2021 y la semana 5 de 2026 se notificaron 867 casos confirmados de leptospirosis, con tendencia ascendente entre 2022 (147 casos) y 2024 (236 casos), seguida de leve descenso en 2025 (229 casos). Las variaciones responden al contexto sanitario, considerando que dengue y leptospirosis comparten síntomas similares, influyendo en la sospecha diagnóstica durante brotes de dengue.
Aunque no existe patrón estacional definido, la mayor concentración de casos ocurre en meses cálidos. En 2026, hasta la semana 5, se notificaron 310 sospechas con 34 casos clasificados (9 confirmados por laboratorio y 25 probables), representando un incremento del 10% respecto a igual período de 2025.
La distribución geográfica muestra concentración en la región Centro: Santa Fe (16 casos), Buenos Aires (9), Entre Ríos (7) y Córdoba (1). En la región Nordeste se registró un caso en Misiones. La mediana de edad es 41 años, con predominio en hombres (82%).
La leptospirosis es una zoonosis bacteriana de amplia distribución que se transmite por contacto con agua, barro o suelo contaminados con orina de animales infectados, a través de piel lesionada o mucosas. En áreas rurales se vincula a tareas agrícolas y ganadería, con mayor riesgo en meses cálidos y húmedos. En zonas urbanas, determinantes sociales estructurales como urbanización no planificada, deficiencias en agua potable, saneamiento e insuficiente recolección de residuos favorecen la proliferación de roedores, aumentando exposición humana.
El Ministerio de Salud coordina acciones integrales de prevención, vigilancia y control, brindando soporte técnico a jurisdicciones para manejo de casos, interpretación de datos, implementación de estrategias de vigilancia y medidas de control. Se asesora en criterios diagnósticos y técnicas de laboratorio, homogeneizando respuestas en todas las provincias.