Un cambio estratégico en la prevención del VSR
La cartera sanitaria nacional ha puesto en marcha una iniciativa que marca un punto de inflexión en la protección de los lactantes contra el virus sincicial respiratorio (VSR), responsable de la mayoría de los cuadros respiratorios graves en bebés menores de un año. El nuevo enfoque incorpora nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de acción prolongada que viene a reemplazar el esquema anterior, promoviendo una cobertura más eficiente y accesible en todo el territorio nacional.
La implementación de este anticuerpo representa un avance significativo en términos operativos y clínicos. A diferencia del tratamiento previo, que demandaba aplicaciones mensuales durante toda la temporada de mayor circulación viral, nirsevimab se administra en una única dosis entre mayo y agosto, simplificando considerablemente el seguimiento de los pacientes y mejorando la adherencia al esquema de prevención.
¿Quiénes son los beneficiarios de esta protección?
La cobertura del nuevo anticuerpo se concentra en los grupos de mayor vulnerabilidad:
- Bebés nacidos con 32 semanas de gestación o menos, o con peso inferior a 1.500 gramos, hasta los seis meses de edad al inicio del invierno
- Recién nacidos con menos de 29 semanas o menos de 1.000 gramos, con hasta un año de vida
- Menores de un año con cardiopatías congénitas que generen hiperflujo pulmonar
- Niños que requieren oxígeno domiciliario
El despliegue se realiza en dos momentos estratégicos. La primera etapa, iniciada a fines de abril, se enfoca en los bebés prematuros cuyas madres no recibieron la vacuna contra el VSR durante el embarazo. La segunda, programada para junio, busca alcanzar a aquellos menores aún no identificados por las jurisdicciones sanitarias locales.
Una estrategia integral de inmunización
Este nuevo anticuerpo no actúa de manera aislada. Se complementa con la vacunación de embarazadas contra el VSR, incorporada al Calendario Nacional en 2024. Esta inmunización durante la gestación permite la transferencia de anticuerpos al feto, proporcionando protección en los primeros meses de vida, cuando la vulnerabilidad frente a bronquiolitis y neumonía es mayor.
Los datos preliminares muestran un avance en la cobertura vacunal materna. Entre enero y mediados de abril se aplicaron más de 82.800 dosis de la vacuna contra el VSR en embarazadas, alcanzando una cobertura del 31,6% a nivel nacional. Este porcentaje refleja el esfuerzo por ampliar la protección desde antes del nacimiento.
Beneficios operativos y de salud pública
La transición a nirsevimab trae consigo mejoras tangibles en la gestión sanitaria. El nuevo esquema reduce la complejidad operativa al eliminar la necesidad de múltiples dosis, facilita el acceso de las familias al tratamiento preventivo y mejora el control del stock y la trazabilidad de los productos. Estos aspectos son fundamentales para garantizar que la protección llegue efectivamente a quienes más la necesitan, especialmente en regiones con desafíos de accesibilidad.