El INCUCAI tiene nuevo timón. A través del Decreto N°971/2026 publicado en el Boletín Oficial, el presidente Javier Milei designó a Richard Malan como titular del organismo, en reemplazo de Carlos Soratti, quien dejó el cargo tras casi dos décadas de gestión intermitente.
Malan no es un recién llegado: se desempeñaba como vicepresidente del instituto desde 2023 y cuenta con una formación sólida como médico especialista en Clínica Médica, Hemoterapia e Inmunohematología, además de posgrados en Gestión de Servicios de Salud.
Su carrera estuvo fuertemente ligada a la provincia de Misiones. Entre 2006 y 2020 dirigió el Banco de Sangre, Tejidos y Biológicos, y entre 2009 y 2020 estuvo al frente del organismo provincial de donación y trasplante, el CUCAIMIS. En ese período impulsó la creación del Laboratorio de Inmunología y Trasplante (Histocompatibilidad) y del Banco de Tejidos local, logrando un hito sanitario: lista de espera cero para trasplante de córneas en la provincia.
Desde 2016 también ejerció la docencia como profesor a cargo de la Cátedra de Medicina del Trasplante en la Universidad Católica de las Misiones, un dato que refuerza su perfil académico y de formación de recursos humanos.
Su llegada al INCUCAI en 2020 marcó un giro en su carrera nacional. Allí dirigió el Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) y trabajó en la apertura de nuevos Centros de Trasplante de Médula Ósea en hospitales públicos, con la meta de ampliar el acceso para pacientes con cobertura pública en distintas regiones del país.
También lideró la creación del Laboratorio Nacional de Inmunogenética (LNI), una iniciativa que facilitó estudios de histocompatibilidad para pacientes en lista de trasplante, redujo costos y optimizó la distribución de recursos económicos en el sistema público.
El decreto también oficializó la designación de Gabriela Hidalgo, hasta ahora directora del INCUCAI, como vicepresidenta del Directorio. Hidalgo acompañará a Malan en la conducción de un área sensible, donde las decisiones impactan directamente en la vida de miles de personas que esperan un órgano o tejido.
El desafío no es menor: sostener los avances en donación y trasplante, profundizar la equidad territorial en el acceso y garantizar la transparencia en un sistema que, en Argentina, sigue siendo una política de Estado clave.