La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) puso el foco en una problemática que muchas familias subestiman: la muerte súbita e inesperada del lactante. Su mensaje central es claro y contundente: la prevención no arranca cuando el bebé llega a casa, sino mucho antes, durante el embarazo. La entidad difundió estas recomendaciones en el marco de la Semana del Sueño Seguro, que se conmemora del 13 al 18 de octubre.
Los números ayudan a dimensionar el problema. Según las Estadísticas Vitales de 2024, el último año con datos disponibles, en el país se registraron 138 muertes infantiles domiciliarias, y 63 de ellas fueron muertes súbitas e inesperadas del lactante. Detrás de cada cifra hay una familia que atraviesa un dolor enorme y, muchas veces, evitable.
Un riesgo que se construye y se combate desde varios frentes
La SAP aclara que este tipo de muerte no tiene una causa única ni se resuelve con una sola medida. Por eso plantea una estrategia integral que empieza en la gestación: controles de salud durante el embarazo, vacunación, prevención de la prematurez y del bajo peso al nacer, y evitar la exposición al tabaco, al alcohol y a otras sustancias.
Ya con el bebé en brazos, la clave está en las condiciones concretas en las que duerme. La recomendación de la entidad es que el pequeño duerma en su propia cuna, ubicada en la misma habitación que sus cuidadores, pero sin compartir la cama, al menos durante los primeros seis meses de vida.
Las medidas que sí funcionan, una por una
Para bajar el riesgo, la SAP enumera una serie de pautas respaldadas por evidencia:
- Acostar siempre al bebé boca arriba, sobre una superficie firme, plana y no inclinada.
- Ubicar la cuna en la habitación de los cuidadores, sin colecho, durante los primeros seis meses.
- Mantener la cuna libre de almohadas, nidos, chichoneras, peluches, ropa suelta, colchas y edredones.
- No usar huevitos, sillas de auto, cuñas ni dispositivos de posicionamiento como lugares habituales para dormir.
- Garantizar un ambiente libre de humo de tabaco y nicotina.
- Favorecer la lactancia materna y consultar al pediatra ante cualquier dificultad para cumplir estas recomendaciones.
El documento también advierte sobre las situaciones que elevan el peligro cuando se combinan con el colecho: cansancio extremo, consumo de alcohol, medicamentos sedantes, drogas, tabaquismo, superficies blandas, almohadas o la presencia de otros chicos o mascotas en la cama.
Ningún aparato reemplaza el cuidado
Uno de los puntos más firmes de la SAP es que no existe ningún dispositivo comercial que haya demostrado científicamente prevenir la muerte súbita del lactante. Ni monitores ni posicionadores pueden sustituir las medidas con respaldo científico adaptadas a la realidad de cada familia. La seguridad no se compra: se construye con hábitos.
El lema de la campaña condensa el mensaje: “Disminuir el riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante es una responsabilidad compartida. Dormir seguro es cuidar la vida”. Una frase que invita a pensar el sueño del bebé como un acto de cuidado colectivo, donde pediatras, cuidadores y entorno familiar reman hacia el mismo lado.