La empresa de tecnología médica Philips respiró aliviada en Países Bajos. Un tribunal de Ámsterdam rechazó el pedido de un grupo de accionistas que pretendía que se investigara a los directivos por presuntas fallas de gestión y ocultamiento de información en el marco del retiro masivo de sus dispositivos para apnea del sueño. La decisión, conocida en las últimas horas, pone un manto de calma sobre uno de los frentes judiciales que más dolores de cabeza le trajo a la compañía desde 2021.
La Sala Empresarial del Tribunal de Apelaciones de Ámsterdam consideró que no hay elementos suficientes para sospechar que Philips conocía los problemas de antemano. Tampoco encontró razones para creer que sus ejecutivos debieran haber intervenido antes en Respironics, la filial que fabricaba los equipos. La empresa, que siempre negó las acusaciones, celebró la resolución.
Qué reclamaban los inversores y por qué perdieron
Un nutrido grupo de accionistas había pedido una investigación judicial sobre la reacción de Philips a los desperfectos que derivaron en el retiro masivo. Sostenían que la cúpula dirigencial actuó tarde y que no informó con transparencia a los inversores.
El tribunal desestimó esos argumentos tras analizar los antecedentes sobre qué sabía la empresa y cómo se manejó su conducción. El fallo rechazó abrir la investigación solicitada, aunque su alcance no equivale a cerrar los otros procesos que siguen abiertos por los dispositivos.
El origen del escándalo y el golpe en la bolsa
Philips retiró los equipos en 2021 después de detectar que la espuma utilizada en las máquinas podía liberar sustancias nocivas para la salud. La medida alcanzó a alrededor de 15 millones de dispositivos para apnea del sueño.
El impacto fue devastador para la tecnológica sanitaria: sus acciones perdieron cerca de dos tercios de su valor. Ese derrumbe bursátil explica la magnitud del conflicto con los accionistas y sus cuestionamientos sobre la gestión y la información que se comunicaba al mercado.
El caso combina dos planos bien distintos: los posibles riesgos de los productos para los usuarios y las obligaciones de conducción e información de una compañía que cotiza en bolsa. La decisión neerlandesa se centra en el segundo, a partir del reclamo de los inversores.
Francia y Estados Unidos: los frentes que siguen abiertos
El retiro de los dispositivos disparó investigaciones en varios países. En Francia, los fiscales continúan indagando cargos de fraude agravado y falta de comunicación de riesgos de seguridad.
En Estados Unidos, Philips acordó en 2024 pagar U$S 1.100 millones para resolver todas las reclamaciones por lesiones personales presentadas en ese país. Ese acuerdo corresponde a los reclamos de los usuarios y es independiente del pedido de investigación que formularon los accionistas en Países Bajos.
El fallo de Ámsterdam resuelve favorablemente para Philips este frente de litigio con inversores, mientras la investigación francesa mantiene abierta la discusión judicial sobre la seguridad y la comunicación de riesgos en el segmento de dispositivos para apnea del sueño. Un alivio parcial, pero no una absolución definitiva.