La salud auditiva de los tandilenses vuelve al centro del debate político. El Concejo Deliberante de Tandil pondrá sobre la mesa un proyecto de resolución que reclama formalmente al Gobierno bonaerense por las demoras acumuladas en la provisión de audífonos, un insumo que el Sistema Integrado de Salud Pública (SISP) no está pudiendo garantizar en tiempo y forma.
La iniciativa, impulsada por el bloque oficialista de la UCR, apunta a un problema que excede lo burocrático: detrás de cada audífono que no llega hay una persona que pierde autonomía, se aísla o ve recortada su calidad de vida. Para muchos vecinos, la asistencia pública es la única puerta de acceso a esta tecnología ortopédica.
Un cuello de botella que golpea a los más vulnerables
Según el diagnóstico local, el circuito de gestión del SISP presenta serias dificultades operativas que tensionan la capacidad de respuesta de los efectores municipales. La falta de entrega en tiempo y forma genera una demanda contenida que los centros de salud del partido de Tandil no logran descomprimir.
El impacto es especialmente duro en adultos mayores y en personas en situación de vulnerabilidad socioeconómica, para quienes el audífono no es un accesorio sino una herramienta indispensable de integración social, comunicación y autonomía cotidiana. Sin ese dispositivo, la vida diaria se vuelve cuesta arriba.
Qué busca el proyecto
Desde el ámbito legislativo local consideran imperioso visibilizar el reclamo y forzar una reacción de la órbita provincial. Los objetivos centrales de la iniciativa son:
- Exigir una pronta regularización en el envío de los insumos auditivos.
- Descomprimir la demanda contenida que manejan los centros de salud municipales.
- Dotar de mayor previsibilidad a la atención sanitaria en el distrito.
Con este paso, el cuerpo legislativo busca interpelar a las autoridades provinciales competentes y, al mismo tiempo, dar una respuesta institucional a los reclamos constantes que los vecinos canalizan a través del sistema sanitario municipal.
El caso de Tandil expone una tensión más amplia: cuando la provincia no cumple con el abastecimiento de insumos, son los municipios y, en última instancia, los pacientes, quienes cargan con las consecuencias. La salud auditiva, muchas veces relegada en la agenda pública, reclama aquí un lugar prioritario.