La transformación digital en el sector sanitario se posiciona como una prioridad estratégica en la agenda nacional. Un encuentro de alcance nacional convocó a especialistas, funcionarios y referentes de sistemas de información de todas las jurisdicciones para construir colectivamente la hoja de ruta que guiará la modernización del sistema de salud durante los próximos cinco años.
Durante el evento, se enfatizó que la digitalización no es solo un asunto tecnológico, sino una herramienta fundamental para democratizar el acceso a la información sanitaria. Los expositores coincidieron en que la tecnología debe servir para reducir las brechas de información entre profesionales, instituciones y ciudadanos, fortaleciendo así la autonomía y libertad de decisión de cada persona respecto a su salud.
Uno de los logros destacados en la gestión actual es la eliminación del vencimiento de la matrícula profesional y su transformación en un trámite digital gratuito. Esta medida representa un cambio significativo en la simplificación administrativa que afecta directamente a decenas de miles de profesionales de la salud en todo el país, eliminando barreras burocráticas innecesarias.
La estrategia se sustenta en varios pilares clave:
- Coordinación interinstitucional: Trabajo articulado entre ministerios, organismos estatales, instituciones públicas y privadas
- Acceso equitativo: Garantizar que todas las jurisdicciones cuenten con herramientas digitales adecuadas
- Experiencia del usuario: Colocar al paciente y ciudadano como centro del sistema
- Interoperabilidad: Crear un lenguaje común que permita que la información sanitaria acompañe al ciudadano a lo largo de toda su trayectoria de atención
Durante los trabajos, se presentó el Índice de Madurez Digital, una herramienta de evaluación que mide el nivel de desarrollo de los sistemas de información en cada provincia utilizando estándares internacionales. Este indicador resulta fundamental para orientar la planificación y la toma de decisiones en materia de inversión tecnológica.
Las provincias compartieron experiencias concretas sobre implementación de salud digital, permitiendo identificar prioridades comunes y oportunidades de mejora que trascienden las fronteras jurisdiccionales. Este intercambio técnico entre regiones facilita la adopción de buenas prácticas y evita la duplicación de esfuerzos.
Los ejes prioritarios para 2026 incluyen la consolidación de un lenguaje técnico común entre sistemas, la progresión en los procesos de digitalización y la garantía de que los datos sanitarios circulen de manera segura y eficiente. La agenda también contempla temas como identidad digital, estándares de interoperabilidad clínica y la participación de actores del sector privado, tecnológico y organismos internacionales.
El apoyo de organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo refuerza el compromiso con esta transformación, que busca no solo modernizar la infraestructura tecnológica sino también mejorar la experiencia de los usuarios del sistema sanitario y optimizar los modelos de atención y financiamiento.