La visión es uno de los pilares fundamentales para conducir con seguridad. Sin embargo, muchas personas circulan sin ser conscientes de que padecen problemas oculares que comprometen su desempeño al volante. Este tema cobró relevancia recientemente cuando autoridades en el Reino Unido propusieron reforzar los controles visuales para conductores mayores de 70 años, exigiendo exámenes cada tres años al renovar la licencia.
La iniciativa responde a datos alarmantes: en Gran Bretaña, los accidentes viales graves aumentaron aproximadamente un 20% desde 2010, mientras que los siniestros con conductores mayores de 60 años que resultaron en muertes o lesiones serias crecieron un 47% en el mismo período. Estos números reflejan la relación directa entre envejecimiento, problemas oculares y riesgo vial.
Según profesionales de la oftalmología consultados, el envejecimiento incrementa significativamente la probabilidad de desarrollar afecciones oculares comunes como cataratas, glaucoma y degeneración macular. Estas condiciones no solo afectan la calidad de vida, sino que representan un peligro real para quien está al volante.
Siete señales que no debes pasar por alto
Los especialistas han identificado síntomas específicos que indican la necesidad de una evaluación oftalmológica, incluso en personas menores de 70 años. Reconocerlos a tiempo puede prevenir accidentes graves.
1. Dificultad para leer señales de tránsito
Cuando necesitas estar muy cerca para leer una señal, es hora de consultar. La visión borrosa puede deberse a una graduación desactualizada o al inicio de afecciones como cataratas, degeneración macular u otros problemas en la retina. En muchos casos, actualizar los lentes resuelve el inconveniente, pero es fundamental descartar condiciones más serias.
2. Necesidad de mover la cabeza para ver completamente
Si te ves obligado a girar la cabeza o cambiar de postura para ver bien, podría tratarse de pérdida de visión periférica. Este síntoma puede estar vinculado al glaucoma, una enfermedad que daña el nervio óptico y es particularmente peligrosa porque avanza sin síntomas evidentes durante largo tiempo. La detección temprana es crucial.
3. Deslumbramiento excesivo con los faros
Con los años, el cristalino pierde transparencia y se acumula proteína en su interior. Esto provoca deslumbramiento, halos alrededor de las luces y mayor sensibilidad a los faros de otros vehículos. Si experimentas estos síntomas, especialmente de noche, podría ser un signo temprano de cataratas que requiere evaluación.
4. Visión doble o distorsionada
Ver letras duplicadas, imágenes fantasma o sombras alrededor de objetos puede indicar degeneración macular, una afección que afecta la zona central de la retina. Esta condición dificulta tareas cotidianas como leer, reconocer rostros y, por supuesto, conducir con seguridad. Aunque existen tratamientos que ralentizan su progresión, es fundamental diagnosticarla a tiempo.
5. Errores al calcular distancias
Rozar el cordón, dudar en cruces o tener dificultades al estacionar pueden reflejar problemas en la percepción de profundidad. Con la edad, ambos ojos pueden dejar de trabajar de forma coordinada, afectando la visión binocular. Estas alteraciones suelen estar relacionadas con cataratas, glaucoma o degeneración macular.
6. Evitar conducir de noche
Si cada vez te resulta más incómodo manejar cuando oscurece, podría deberse a problemas visuales que se intensifican con poca luz. Cataratas, glaucoma y miodesopsias (las llamadas moscas volantes) son condiciones que empeoran en la oscuridad. Si las moscas volantes aparecen por primera vez, es importante evaluarlas, ya que en algunos casos señalan problemas en la retina.
7. Cansancio y dolores de cabeza tras conducir
El esfuerzo visual excesivo causa fatiga, tensión ocular y dolores de cabeza, especialmente en personas con cataratas. Entrecerrar los ojos y forzar la vista para enfocar incrementa el agotamiento después de manejar. Si esto ocurre regularmente, es señal de que necesitas atención oftalmológica.
Qué hacer ante estos síntomas
Ante la presencia de cualquier síntoma ocular, lo recomendable es consultar primero con un optometrista. Este profesional puede determinar si requieres un examen visual más profundo, una derivación a un oftalmólogo o atención urgente.
La detección temprana es clave para tratar o controlar muchas afecciones oculares. Además, permite establecer si cumples con los requisitos legales para conducir con seguridad. No se trata solo de tu bienestar personal, sino de la seguridad de todos en la ruta.
Recordá que la visión es un sentido que requiere cuidado constante. Un control regular, especialmente a medida que envejecemos, puede prevenir situaciones de riesgo y permitirte disfrutar de la conducción con tranquilidad.