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Alerta sanitaria: retiran papas congeladas contaminadas con plástico

Una operación de retiro masivo sacude el mercado de alimentos congelados en Estados Unidos. Decenas de miles de paquetes de papas congeladas podrían contener fragmentos de plástico, generando preocupación entre consumidores y autoridades sanitarias.

Autor
Editorial

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Un problema de seguridad alimentaria que atraviesa el país

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) confirmó una operación de retiro de productos que afecta significativamente el mercado de alimentos congelados. Más de 38.000 casos de papas congeladas fabricadas por McCain Foods USA Inc. fueron identificados como potencialmente peligrosos debido a la presencia de fragmentos de plástico transparente y duro en su interior.

La empresa iniciativa de forma voluntaria el proceso de retiro el 3 de diciembre de 2025, demostrando una respuesta rápida ante el hallazgo de la contaminación. Sin embargo, la magnitud del problema se hizo evidente cuando se confirmó que los productos afectados ya habían sido distribuidos a 26 estados estadounidenses, alcanzando una cobertura geográfica considerable.

Productos específicos bajo vigilancia

La operación de retiro incluye dos líneas de productos principales:

  • Ore-Ida Tater Tots: Aproximadamente 21.256 casos de este producto de papas congeladas envasadas en bolsas de plástico transparente (número de artículo OIF00215A, UPC 1 00 72714 00215 8)
  • Sysco Imperial Potato Tater Barrels: Alrededor de 17.597 cajas distribuidas por Sysco Corporation (número de artículo 1000006067, UPC 1 07 34730 62740 0)

Los estados afectados incluyen Alaska, Arizona, California, Colorado, Florida, Hawái, Iowa, Idaho, Illinois, Kansas, Kentucky, Luisiana, Michigan, Minnesota, Misuri, Misisipi, Montana, Nebraska, Nuevo México, Dakota del Norte, Nevada, Oregón, Texas, Utah, Washington y Wisconsin.

Clasificación y recomendaciones de la autoridad sanitaria

La FDA clasificó esta acción como retiro de Clase II, categoría que indica que los productos podrían ocasionar problemas de salud temporales o médicamente reversibles. Aunque hasta el momento no se han reportado enfermedades ni lesiones asociadas al consumo de estos productos, las autoridades recomiendan a los consumidores que posean estos artículos que los desechen o los devuelvan al lugar de compra.

Esta medida preventiva refleja el enfoque cauteloso de las autoridades sanitarias frente a riesgos potenciales, priorizando la seguridad del consumidor incluso en ausencia de casos confirmados de daño. La rapidez en la identificación y comunicación del problema demuestra la importancia de los sistemas de vigilancia alimentaria en la protección de la salud pública.

Autor
Editorial