Un desafío sanitario que requiere respuesta coordinada
La coqueluche vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de salud pública nacional. Se trata de una enfermedad respiratoria aguda altamente contagiosa que, aunque prevenible mediante vacunación, ha mostrado un incremento preocupante de casos durante 2025 en Argentina y la región. El riesgo es particularmente grave para los lactantes pequeños, quienes concentran la mayor morbimortalidad asociada a esta patología.
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias pusieron en circulación una guía técnica integral de vigilancia, prevención y control que busca ordenar la respuesta del sistema de salud. El documento representa un esfuerzo por unificar criterios y acciones en un contexto donde las coberturas de vacunación presentan marcadas diferencias entre provincias y regiones.
Lineamientos claros para los equipos de salud
La nueva herramienta está especialmente dirigida a los profesionales del Primer Nivel de Atención, quienes cumplen un rol estratégico en la detección temprana y el control de la enfermedad. Entre los puntos clave que establece la guía se encuentran:
- Manejo clínico oportuno ante sospecha de coqueluche, con inicio inmediato de tratamiento antibiótico
- Evaluación del riesgo y derivación adecuada de casos
- Seguimiento activo de contactos estrechos
- Notificación inmediata al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0)
- Articulación con áreas de epidemiología jurisdiccionales
El documento también actualiza la Norma de Vigilancia Epidemiológica con nuevas definiciones y clasificaciones de caso, lo que permite establecer criterios unificados para el estudio, abordaje y análisis en todo el territorio nacional.
La vacunación como eje central de la prevención
Aunque la guía aborda múltiples aspectos de la respuesta sanitaria, la vacunación sigue siendo identificada como la herramienta más efectiva para prevenir la coqueluche y evitar sus formas graves. Sin embargo, existe una preocupación de fondo: las coberturas han experimentado un descenso progresivo que alcanzó sus valores más bajos en los últimos 12 años durante 2023.
Aunque 2024 mostró una reversión de esta tendencia, la acumulación de personas susceptibles a contraer la enfermedad sigue siendo un desafío. Por eso, la guía enfatiza la necesidad de definir acciones específicas de recupero de esquemas y ampliar el acceso a la inmunización.
Entre las estrategias priorizadas se destaca la vacunación en embarazadas a partir de las 20 semanas de gestación, una medida clave para reducir la morbimortalidad en niños pequeños. Además, se promueve la actualización de esquemas en todos los grupos objetivo, el abordaje territorial en comunidades vulnerables y la vacunación en situación de brote.
Un paso hacia la equidad sanitaria
La publicación de esta guía representa un esfuerzo del Estado por fortalecer su rol rector en la vigilancia y control de enfermedades prevenibles. Al establecer directrices claras y comunes para todo el territorio nacional, se busca reducir las diferencias de cobertura entre jurisdicciones y mejorar la sensibilización de los equipos de salud para la captación activa de casos.
En un contexto donde la fragmentación del sistema de salud genera disparidades significativas, contar con herramientas técnicas actualizadas y consensuadas resulta fundamental para garantizar que la respuesta a la coqueluche sea equitativa y efectiva en todas las regiones del país.