Instagram Twitter Facebook
RedSaludArgentina

Hantavirus en aumento: la realidad del brote en Buenos Aires y Mar del Plata

El reciente episodio a bordo de una embarcación internacional pone nuevamente bajo la lupa a una enfermedad que avanza silenciosamente en la provincia de Buenos Aires, con cifras que alarman a las autoridades sanitarias y evidencian patrones preocupantes de contagio.

Autor
Editorial

Compartir

Un brote que no cesa de expandirse

La reciente tragedia ocurrida en una embarcación de pasajeros internacionales, que cobró tres vidas, vuelve a posicionar al hantavirus como una amenaza sanitaria de consideración en la región. Este evento coincide con un escenario epidemiológico delicado en la provincia de Buenos Aires, donde la enfermedad ha dejado un saldo de 12 fallecidos entre 2025 y abril de 2026, cifra que refleja una gravedad muchas veces subestimada por la población general.

Los números son contundentes. Desde el inicio de 2025 hasta mediados de abril de 2026, las autoridades provinciales registraron 688 notificaciones de casos sospechosos, de los cuales 53 resultaron confirmados. Lo más preocupante radica en la tasa de mortalidad del 34,3%, una de las más elevadas documentadas en los últimos años para esta patología.

Mar del Plata enfrenta su primer fallecido

La ciudad costera no permanece ajena a esta problemática. Durante enero de 2026, se registró el primer deceso confirmado por hantavirus en el partido de General Pueyrredon: un varón de 33 años originario de una zona semirrural de Sierra de los Padres. Su historial incluía actividades de caza y taxidermia, factores que lo expusieron a contacto con fauna silvestre portadora del virus.

Este caso marcó un punto de inflexión para la región, demostrando que el hantavirus no es una amenaza distante sino una realidad presente en territorios cercanos a zonas urbanas consolidadas.

Distribución geográfica y temporal del contagio

Hasta el 18 de abril de 2026, la provincia confirmó 16 casos en lo que va del año. Varios municipios de la región bonaerense han sido afectados, incluyendo Balcarce, General Alvarado y Necochea, cada uno con al menos un caso confirmado. Las muertes registradas en 2026 incluyen víctimas de edades variadas: una niña de 10 años de General Belgrano, una mujer de 35 años de Arrecifes y un varón de 36 años de General Alvarado, entre otros.

Históricamente, el período de mayor incidencia abarca desde noviembre hasta marzo, concentrando aproximadamente el 70% de los casos documentados. Sin embargo, un cambio preocupante se observa en ciclos recientes: las detecciones se mantienen durante todo el año, incluso en otoño e invierno, sugiriendo una alteración en los patrones tradicionales de transmisión.

Quiénes son los más vulnerables

El análisis epidemiológico revela características demográficas específicas en los afectados:

  • El 85% de los casos confirmados corresponde a varones
  • La edad promedio se sitúa en 35 años
  • El 81% se concentra en la franja etaria de 10 a 49 años
  • La totalidad de los casos confirmados requirió internación hospitalaria
  • Más de la mitad necesitó atención en unidades de terapia intensiva

Un denominador común une a todos los afectados: la exposición previa a ambientes rurales, semirurales o periurbanos con presencia de roedores silvestres. Esta característica subraya la importancia de los hábitats naturales como epicentros de transmisión viral.

Medidas de prevención y recomendaciones

Ante este panorama, los organismos de salud provincial enfatizan la necesidad de adoptar protocolos preventivos rigurosos en viviendas ubicadas en zonas de riesgo:

  • Ventilar exhaustivamente los espacios cerrados antes de proceder a su limpieza
  • Utilizar guantes de protección y desinfectantes a base de lavandina para limpiar superficies
  • Sellar grietas, orificios y espacios en paredes y sistemas de cañerías
  • Mantener el pasto corto y eliminar maleza alrededor de las viviendas
  • Evitar el contacto directo con roedores muertos o vivos

Respecto a la consulta médica, cualquier persona que presente fiebre, dolor muscular intenso o dificultad respiratoria, acompañados de antecedentes de permanencia en zonas rurales durante las seis semanas previas al inicio de síntomas, debe acudir inmediatamente a un servicio de salud. El diagnóstico temprano y la intervención médica oportuna son determinantes para mejorar el pronóstico de esta enfermedad.

Autor
Editorial