La historia de Luis “Luisito” Zerda y su esposa Noelia Báez vuelve a poner el foco en las secuelas que puede dejar una cirugía bariátrica mal gestionada. El exparticipante del reality de Canal 13 utilizó sus redes sociales para visibilizar el delicado momento de salud que atraviesa su pareja, quien fue internada nuevamente en junio.
Según el relato de Luisito, el cuadro actual de Noelia es alarmante: desnutrición, deshidratación, anemia severa y bajas defensas. A eso se le suma una notable dificultad para caminar, lo que evidencia el deterioro físico que padece. “Necesita mucha fuerza y fe”, expresó el hombre en su cuenta de Instagram, donde pidió una cadena de oración para su mujer.
El pedido no es menor. Detrás de estas palabras hay una historia de lucha que comenzó hace más de un año, cuando Noelia se sometió a una intervención bariátrica. Lejos de ser la solución esperada, la operación desencadenó una serie de complicaciones que la mantuvieron ocho meses en terapia intensiva.
Un cuerpo que se apagó
En febrero, Luisito ya había relatado con crudeza lo que vivía su esposa: “Se desnutrió, perdió mucha masa muscular. Le quedó el cuerpo deteriorado, como una pasa de uva”. Esas declaraciones, que en su momento generaron conmoción, hoy cobran más fuerza que nunca ante la nueva internación en el Hospital Posadas.
El caso de Noelia abre un interrogante que pocos se animan a plantear: ¿se subestiman los riesgos postoperatorios de la cirugía bariátrica? Si bien este tipo de procedimientos puede salvar vidas, también exige un seguimiento nutricional y médico estricto que, en muchos casos, no se cumple a cabalidad.
La pareja, que se conoció en el reality, había logrado compartir momentos de alegría tras el alta, incluyendo salidas en familia con su hijo. Sin embargo, la alegría duró poco y el cuadro volvió a complicarse, dejando en evidencia que la recuperación de estos pacientes es un camino largo y lleno de obstáculos.
Mientras tanto, Luisito agradece los mensajes de aliento que recibe a diario y se aferra a la fe como último recurso. “Está atravesando un momento complicado y necesita mucha fuerza”, insiste, en un relato que combina desesperación y esperanza.
La situación de Noelia no es un caso aislado. Las complicaciones graves tras una cirugía bariátrica pueden incluir desde deficiencias nutricionales severas hasta problemas musculares y óseos. El acompañamiento multidisciplinario es clave para evitar estos desenlaces, algo que muchas veces queda en segundo plano cuando se decide operar.
Hoy, el pedido de Luisito trasciende lo personal. Es un llamado de atención sobre la importancia de no abandonar a los pacientes después de una intervención de este tipo, y sobre la necesidad de sostenerlos física y emocionalmente durante todo el proceso.