La salud dejó de ser un área exclusivamente vinculada a la atención médica para convertirse en un motor clave del desarrollo productivo argentino. Esa fue la premisa central que llevó el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, al panel de Salud y Biotecnología de la Argentina Week en París, donde presentó las oportunidades de inversión que ofrece el sector sanitario local.
Durante su exposición, Lugones remarcó que la industria de la salud tiene un rol estratégico en la economía, no solo por su función esencial en el cuidado de la población, sino también por su capacidad para generar empleo calificado, incorporar tecnología y ampliar las exportaciones. Mencionó avances concretos en investigación clínica, fabricación de medicamentos y producción de vacunas.
El funcionario recordó su paso por Nueva York seis meses atrás, cuando presentó a inversores internacionales las razones para confiar en el país. «Hoy vengo a decirles que eso dejó de ser una promesa: ya es un proceso en marcha, con resultados verificables», afirmó. En ese sentido, uno de los anuncios más relevantes fue el acuerdo con la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), que contempla una inversión de USD 8.000 millones en investigación clínica durante los próximos seis años.
Lugones detalló que estos compromisos ya se traducen en convenios firmados con Boehringer Ingelheim, Roche y Bristol Myers. También destacó otros proyectos de peso:
- La instalación de un Centro Global de Datos Clínicos y Ciencias de la Información de Pfizer para América Latina.
- La nueva línea de producción de SC Johnson, orientada al abastecimiento de productos para prevenir el dengue y el zika.
- La expansión de capacidades de producción y exportación de empresas nacionales como Biosidus y Sinergium Biotech.
El ministro subrayó que el rol del Estado es generar condiciones para que el sector privado invierta y cree puestos de trabajo, sin perder eficiencia en la gestión sanitaria. Según su visión, el cambio macroeconómico impulsado por el gobierno de Javier Milei permitió sostener este proceso con orden institucional, disciplina fiscal y previsibilidad.
«Esa consistencia en la política económica es la base sobre la cual el sector sanitario puede seguir desarrollándose, con reglas transparentes y horizonte de largo plazo», señaló Lugones, y agregó: «Cada uno de estos anuncios no es una cifra aislada: es evidencia de que las reglas claras generan decisiones de inversión reales, en tiempos reales».
Otro eje de su discurso fue la cooperación internacional. El titular de la cartera sanitaria puso en valor el trabajo conjunto entre el CDC de Estados Unidos y el Malbrán, que incluyó la inauguración del único laboratorio de Bioseguridad nivel 4 de América Latina. En esa línea, planteó que existe el mismo potencial de colaboración con Francia y el resto de Europa.
«Francia no es un actor nuevo para nosotros, es un socio con historia. Partimos de una relación industrial y científica que funciona, y que tiene margen para crecer mucho más», expresó.
La participación argentina en la Argentina Week forma parte de una agenda más amplia de promoción de inversiones. Con un marco de mayor previsibilidad y una industria que amplía sus capacidades productivas y científicas, el gobierno busca consolidar proyectos que impulsen el empleo, la innovación y las exportaciones.
En palabras de Lugones: «Cuando un sistema gana orden y previsibilidad, las oportunidades dejan de ser potenciales y se transforman en proyectos concretos. Hoy venimos a ofrecer capacidad, talento y nuevas oportunidades concretas de inversión».