Un informe presentado en el congreso anual de la Academia Americana de Oftalmología (AAO) encendió las alarmas: los productos de belleza y cuidado personal que usamos todos los días están mandando a miles de personas a las guardias oftalmológicas año tras año. La investigación, liderada por Aatif Syed, estudiante de medicina de la Universidad de Missouri-Kansas City, analizó datos del Sistema Nacional de Vigilancia Electrónica de Lesiones de Estados Unidos.
Entre 2005 y 2024, se registraron casi 42.500 consultas de emergencia por lesiones oculares vinculadas a estos productos. La lista es larga y cotidiana: planchitas y bucleras, sprays faciales, pegamento para pestañas, productos para el cabello, esmaltes y maquillaje para ojos.
El dato que más preocupa a los especialistas es el perfil de las víctimas. Mujeres y niñas representaron el 82% de los casos, es decir, cuatro de cada cinco lesionados. La edad promedio de los pacientes fue de 24 años, pero lo llamativo es que los niños de 4 años o menos concentraron casi una cuarta parte de los incidentes.
Según el estudio, los patrones de lesión cambian según la edad:
- Menores de 18 años: las quemaduras químicas explicaron el 46% de las lesiones oculares, frente a menos del 1% en adultos.
- Adultos: predominaron los cortes, contusiones y abrasiones (56% de los casos), seguidos por quemaduras por calor (22%).
El informe detalla que, del total de quemaduras químicas atendidas, el 83% ocurrió porque un chico accedió a un producto cosmético. Los responsables más frecuentes fueron los productos para el cuidado de la piel y fragancias (40%), los cosméticos para uñas (22%) y los sprays y champús (22%). Además, entre los pequeños de hasta 4 años, el 70% se lesionó mientras manipulaba un producto sin supervisión.
Syed fue contundente: «Los productos cosméticos pueden parecer relativamente de bajo riesgo porque son artículos domésticos cotidianos, pero cuando entran en contacto con el ojo, particularmente productos químicos o dispositivos muy calientes, pueden causar lesiones significativas».
Las recomendaciones de los investigadores apuntan a dos frentes. Por un lado, guardar los cosméticos y productos de cuidado personal fuera del alcance de los niños, sobre todo líquidos y sprays. Por el otro, extremar el manejo seguro de las herramientas de calor y los instrumentos de aseo en adolescentes y adultos.
Vale aclarar que los hallazgos fueron presentados en una reunión médica y, por lo tanto, deben considerarse preliminares hasta que se publiquen en una revista con revisión de pares. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) cuenta con información adicional sobre seguridad de cosméticos para los ojos.