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RedSaludArgentina

La huella de la obesidad persiste años después de adelgazar

Aunque bajes de peso, tu cuerpo podría seguir "recordando" la obesidad. Una investigación británica demuestra que las células inmunitarias guardan memoria de esta condición durante años, afectando la salud incluso después del adelgazamiento.

Autor
Editorial

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El legado inmunológico de la obesidad

Perder peso es un logro importante, pero según una investigación publicada en EMBO Reports, el organismo no olvida tan fácilmente haber estado obeso. El estudio, coordinado por la Universidad de Birmingham, revela que las células del sistema inmunitario conservan una «memoria» de la obesidad que puede durar entre cinco y diez años después de alcanzar un peso saludable.

Este fenómeno ocurre a través de un mecanismo conocido como metilación del ADN, mediante el cual las células T colaboradoras (células inmunitarias clave) adquieren marcas moleculares que las hacen comportarse como si la persona aún tuviera exceso de peso. Aunque estas marcas no son permanentes, su persistencia tiene consecuencias significativas para la salud a largo plazo.

Cómo la obesidad «marca» el sistema inmunitario

Los investigadores analizaron células inmunitarias de diferentes grupos para comprender en profundidad este proceso:

  • Pacientes con obesidad que recibieron inyecciones para adelgazar
  • Personas con Síndrome de Alström, un trastorno genético que causa obesidad infantil
  • Participantes que completaron un programa intenso de ejercicio de diez semanas
  • Voluntarios con peso normal como grupo de control

Además, utilizaron modelos animales y muestras de sangre humana para observar qué sucedía dentro de las células inmunitarias durante la obesidad. Los resultados fueron contundentes: el sistema inmunitario pierde capacidad para limpiar desechos celulares y regular el envejecimiento inmunitario, lo que explica por qué persiste el riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer incluso después del adelgazamiento.

Implicaciones para la salud a largo plazo

Belinda Nedjai, autora principal del estudio, subraya que el sistema inmunitario retiene un registro molecular de exposiciones metabólicas pasadas. Esto significa que aunque logres alcanzar un peso saludable, tu cuerpo sigue «recordando» que estuvo obeso, lo que afecta tu vulnerabilidad a ciertas enfermedades.

Claudio Mauro, coautor del trabajo, advierte que la pérdida de peso a corto plazo podría no reducir inmediatamente el riesgo de afecciones asociadas con la obesidad. Sin embargo, mantener el peso perdido de manera sostenida durante varios años permite que la «memoria de la obesidad» se desvanezca gradualmente, probablemente entre cinco y diez años.

Nuevas estrategias terapéuticas en el horizonte

El estudio abre puertas a tratamientos innovadores. Los investigadores sugieren la reutilización de fármacos como los inhibidores de SGLT2, que han mostrado potencial para reducir la inflamación y eliminar células senescentes (envejecidas) relacionadas con la obesidad.

El equipo trabaja en desarrollar terapias dirigidas que restauren el funcionamiento normal del sistema inmunitario afectado por estas marcas de ADN. Estos tratamientos podrían administrarse junto con terapias de pérdida de peso existentes para reducir significativamente el riesgo de enfermedades metabólicas y cáncer exacerbadas por la obesidad.

En conclusión, este hallazgo subraya la importancia no solo de perder peso, sino de mantenerlo a largo plazo. La constancia en la pérdida de peso es clave para que el sistema inmunitario recupere completamente su funcionamiento normal y disminuya el riesgo de complicaciones de salud asociadas con la obesidad pasada.

Autor
Editorial