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Mar del Plata: 6 de cada 10 chicos sin obra social y la presión sobre la salud pública

La crisis golpea fuerte en los consultorios. Casi 61.000 pibes de Mar del Plata y Batán no tienen más remedio que atenderse en hospitales públicos. El deterioro del empleo formal explica un salto histórico en la falta de cobertura.

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Editorial

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La salud de los más chicos en Mar del Plata y Batán está atravesando un momento crítico. Un informe elaborado por el Observatorio Universitario de la Ciudad de la Universidad FASTA junto al Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA encendió las alarmas: el 39,1% de los niños, niñas y adolescentes de la zona depende exclusivamente del sistema sanitario público.

El dato, correspondiente a 2025, no es un número menor. Se trata del valor más alto registrado desde 2017, año en que comenzó la serie estadística. Para dimensionar la magnitud, esto significa que 60.534 menores de la ciudad solo pueden acceder a la atención en hospitales y centros de salud municipales.

El estudio se basa en microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y analiza la situación de la población de entre 0 y 17 años. La conclusión es contundente: la crisis económica y laboral está dejando a miles de pibes sin la protección de una obra social o prepaga.

Una brecha que se profundiza

Si se compara con el conjunto de la población de Mar del Plata-Batán, la situación de los menores es mucho más vulnerable. Mientras que el 25,4% de los habitantes en general depende del sistema público, entre los chicos el porcentaje trepa al 39,1%.

El informe aclara que esto no significa quedar fuera del sistema de salud, ya que en Argentina la cobertura es universal. Sin embargo, la diferencia radica en la menor protección relativa frente a quienes cuentan con una cobertura adicional, lo que puede traducirse en demoras, falta de especialistas o dificultades de acceso.

La crisis no distingue de pobres

Uno de los puntos que más preocupa a los investigadores es que el fenómeno no se limita exclusivamente a los hogares en situación de pobreza. Si bien entre los chicos que viven en hogares pobres o indigentes el porcentaje de dependencia exclusiva del sistema público alcanza el 43,1%, en los hogares que no están bajo la línea de pobreza la cifra es del 28,4%.

Esto quiere decir que casi tres de cada diez menores de familias no pobres tampoco cuentan con obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia. Y lo más alarmante: este grupo registró el mayor incremento interanual, pasando del 10,9% en 2024 al 28,4% en 2025. Un salto de 17,5 puntos porcentuales en apenas un año.

El empleo formal, la clave del problema

Los investigadores vinculan directamente esta evolución con el deterioro de las condiciones sociolaborales en Mar del Plata-Batán. El aumento de la desocupación, la subocupación y el empeoramiento de la calidad del empleo explican por qué cada vez más familias pierden el acceso a la cobertura de salud.

El acceso a una obra social suele estar atado a la inserción laboral formal de los adultos del hogar. Por eso, cuando el mercado de trabajo se resquebraja, los primeros en sentir el impacto son los más chicos.

Mar del Plata vs. el promedio nacional

A nivel nacional, el 44,3% de los niños, niñas y adolescentes depende exclusivamente del sistema público de salud. En Mar del Plata-Batán, el porcentaje es del 39,1%, una cifra inferior al promedio del país, pero igualmente significativa por la cantidad de menores alcanzados.

Desde los observatorios remarcaron que la cobertura sanitaria es una dimensión clave para evaluar las condiciones de bienestar y protección durante la infancia y la adolescencia, etapas que requieren atención y seguimiento continuos.

El crecimiento de la cantidad de chicos que dependen exclusivamente del sistema público representa, al mismo tiempo, un desafío creciente para el Estado, que debe responder a una mayor demanda de atención por parte de una población que requiere los cuidados propios de la infancia y adolescencia.

En definitiva, el informe deja al descubierto una realidad incómoda: la crisis económica no solo golpea el bolsillo de los adultos, sino que compromete el presente y el futuro de miles de pibes que hoy dependen de un sistema de salud público que, lejos de estar preparado para semejante demanda, sigue esperando respuestas.

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