El abastecimiento de vacunas a lo largo y ancho del territorio argentino no es un detalle administrativo: es la condición para que las políticas de inmunización funcionen. En lo que va de 2026, la cartera sanitaria nacional envió a las 24 jurisdicciones 20.815.828 dosis del Calendario Nacional, un volumen que representa el 93% de lo planificado para el período.
El dato surge de la supervisión que el ministro de Salud, Mario Lugones, realizó en el centro logístico de Andreani, donde se almacenan y despachan vacunas, medicamentos e insumos. Allí se controlan desde la recepción de los productos en cámaras de frío hasta la preparación de pedidos y su salida hacia cada rincón del país.
Dentro de ese total se incluyeron 337.400 dosis contra la fiebre amarilla destinadas a zonas endémicas. El 7% restante corresponde a envíos que algunas provincias pidieron pausar y que serán reprogramados antes de que termine el año.
Vacunas antigripales y dengue: los otros números del año
La distribución no se limita al calendario de rutina. También se enviaron 10.628.755 dosis antigripales, desglosadas así:
- 2.247.742 dosis de la formulación adyuvantada.
- 6.736.750 dosis de la trivalente para adultos.
- 1.644.263 dosis de la trivalente pediátrica.
A eso se suman 170.000 dosis contra el dengue, adquiridas mediante una estrategia complementaria junto a Santa Fe, Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta y Santiago del Estero. Un esquema de compra conjunta que vale la pena mirar con atención: permite a las provincias acceder a precios y volúmenes que solas difícilmente conseguirían.
Una red que mueve 5.000 puntos de entrega
La infraestructura logística abastece de forma directa más de 5.000 puntos entre centros de salud, hospitales nacionales y depósitos provinciales. Los tiempos de distribución van de 24 a 120 horas hábiles, y los insumos importados logran su disponibilidad efectiva en 24 a 48 horas gracias a la coordinación con la Terminal de Cargas, la Aduana y la ANMAT.
La gestión de stocks, lotes y vencimientos de manera integrada y trazable no es un lujo técnico: es lo que permite anticipar quiebres y reducir pérdidas. En un país con geografías extremas y urgencias sanitarias frecuentes, esa previsibilidad vale tanto como la vacuna misma.
2027 ya está en marcha
La planificación trimestral de dosis junto a las jurisdicciones ya terminó y en diciembre comenzarán los envíos del primer trimestre de 2027, para que las vacunas estén disponibles a comienzos de enero. El nuevo sistema de cálculo escalonado busca que la compra sea precisa y ajustada a las necesidades reales de cobertura.
Vale la pena subrayar el cambio de enfoque: planificar antes de comprar y no comprar para después ver qué pasa. Con datos validados y coordinación federal, la logística sanitaria deja de ser un gasto invisible y se convierte en una herramienta de gestión que sostiene la prevención en todo el país.