La administración nacional confirmó el cambio de conducción en la ANMAT con la designación de Luis Fontana como nuevo responsable del organismo regulador de medicamentos, alimentos y dispositivos médicos. El nombramiento, formalizado mediante decreto presidencial y publicado en el Boletín Oficial, llega tras la renuncia de la anterior titular y marca un punto de inflexión en la gestión de este organismo estratégico para la salud pública.
Fontana trae consigo más de tres décadas de experiencia en administración sanitaria, con un perfil claramente orientado hacia la modernización y la eficiencia operativa. Su formación académica combina medicina quirúrgica con especialización en administración de empresas de salud, dirección estratégica y sistemas de información, lo que lo posiciona como un profesional con herramientas tanto clínicas como gerenciales.
Su trayectoria profesional abarca tanto el sector público como privado. Trabajó en instituciones de referencia como el Instituto Ángel Roffo, donde se desempeñó en cargos de responsabilidad en cirugía general y oncológica. Posteriormente, desarrolló una extensa carrera en medicina prepaga, donde ocupó posiciones de alta dirección incluyendo gerencia médica y dirección general, liderando procesos de transformación organizacional.
El nuevo titular llega con una agenda clara de modernización centrada en varios ejes fundamentales:
- Agilizar los procesos regulatorios sin comprometer la seguridad
- Implementar sistemas de trazabilidad y digitalización
- Estandarizar procedimientos administrativos
- Fortalecer la toma de decisiones basada en datos
- Mejorar la calidad y eficiencia de las prestaciones
La visión que impulsa esta designación responde a un modelo de Estado más eficiente y menos burocrático. El objetivo declarado es eliminar superposiciones administrativas, reducir trámites innecesarios y crear un marco regulatorio que funcione sin demoras que afecten a pacientes y profesionales de la salud. En este sentido, cada retraso administrativo se considera un obstáculo directo para quienes dependen del sistema sanitario.
El énfasis de esta nueva etapa de gestión coloca la seguridad de los medicamentos y la efectividad de los controles en el centro de las prioridades. Se busca construir una ANMAT más ágil, profesional y responsable, que funcione como garante de la calidad farmacéutica y tecnológica, respaldando tanto a los pacientes como al equipo de salud con reglas claras y predecibles.
Esta designación refleja una apuesta por fortalecer la institucionalidad del organismo mediante la selección de un profesional con experiencia comprobada en ordenamiento de estructuras complejas, optimización de recursos y mejora de capacidades regulatorias. La expectativa es que estos cambios generen un impacto tangible en la funcionalidad del sistema de salud nacional durante los próximos años.