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RedSaludArgentina

Reversión de Tau patológica: avance argentino en terapia génica para neurodegeneración

Un equipo de científicas argentinas demostró que microARNs diseñados genéticamente pueden revertir el daño causado por proteína Tau patológica en el cerebro, abriendo nuevas esperanzas para enfermedades neurodegenerativas sin tratamiento efectivo actualmente.

Autor
Editorial

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Las tauopatías representan un desafío médico sin soluciones definitivas. Este grupo de afecciones neurodegenerativas se caracteriza por la acumulación anormal de la proteína Tau en el cerebro, donde forma estructuras tóxicas denominadas «ovillos» que se propagan entre neuronas. El Alzheimer, la demencia frontotemporal y ciertas variantes atípicas de parkinsonismo comparten este mecanismo destructivo, generando deterioro cognitivo y motor progresivo en quienes las padecen.

Durante 2024, el mismo grupo de investigación había validado que microARNs artificiales personalizados podían silenciar selectivamente la producción de Tau patológica y prevenir la disfunción neuronal en modelos experimentales. Ahora, el trabajo avanza significativamente: demuestra que esta estrategia es efectiva incluso cuando la enfermedad ya está establecida.

Un salto hacia la realidad clínica

El equipo liderado por Elena Avale, investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular, realizó ensayos en ratones que desarrollan patología similar a la humana. Los animales recibieron el tratamiento a los seis meses de edad, cuando ya presentaban alteraciones de memoria y actividad neuronal anormal. Seis meses después, en roedores ya seniles, los resultados fueron contundentes:

  • Mejora en tareas cognitivas comparada con animales sin tratamiento
  • Normalización de la actividad eléctrica neuronal en regiones cerebrales afectadas
  • Disminución significativa de Tau patológica en sinapsis, los puntos de comunicación entre neuronas

Según Carolina Facal, becaria doctoral del CONICET y primera autora del trabajo, estos hallazgos representan una prueba de concepto robusta de que la reducción localizada de Tau puede revertir fenotipos ya establecidos. La proteína Tau normal cumple funciones esenciales estabilizando microtúbulos, estructuras vitales para el transporte interno neuronal. En las tauopatías, alteraciones genéticas generan formas anormales que se acumulan progresivamente, contribuyendo al deterioro.

Medicina de precisión dirigida al cerebro

La estrategia combina dos componentes clave. Primero, las investigadoras modificaron genéticamente un microARN natural para que silenciara específicamente la expresión de Tau, disminuyendo la producción de la proteína y evitando la formación de agregados patológicos. Luego, lo asociaron con vectores virales diseñados para dirigir su expresión únicamente hacia las regiones cerebrales donde ocurre la acumulación.

Este enfoque presenta ventajas significativas respecto a terapias en ensayos clínicos. Muchas estrategias actuales intentan eliminar Tau de forma global en todo el cerebro, requiriendo dosis elevadas y administraciones repetidas. La propuesta argentina es diferente: actúa localmente para reducir la producción de Tau desde su origen, a nivel del ARN, el molde que la célula utiliza para fabricar la proteína.

Con una única administración localizada, esta herramienta podría mantener un efecto sostenido en el tiempo, reduciendo efectos secundarios y evitando tratamientos continuos. Para pacientes con tauopatías que hoy solo disponen de terapias paliativas, esto representa un cambio paradigmático.

Protección intelectual y camino hacia la clínica

La tecnología está protegida por patente internacional presentada por el CONICET, paso fundamental para su transferencia tecnológica. En paralelo, el equipo impulsa la creación de una empresa de base tecnológica para completar estudios preclínicos que evalúen en profundidad seguridad y eficacia. Esta etapa implica optimizar la administración, evaluar seguridad a largo plazo y validar eficacia en modelos más avanzados.

El laboratorio continúa desarrollando versiones aún más precisas capaces de regular la expresión de microARNs «en el espacio y en el tiempo». El objetivo final es claro: que esta estrategia beneficie a pacientes que actualmente carecen de tratamientos que modifiquen el curso de la enfermedad. Sin embargo, como subraya Avale, las herramientas terapéuticas requieren muchísima investigación básica que lleva varios años de trabajo.

En el contexto global, donde terapias génicas y de ARN para enfermedades neurodegenerativas atraen inversiones millonarias, este avance posiciona a Argentina y América Latina dentro del circuito de innovación de alto valor agregado para el tratamiento de tauopatías, reafirmando la capacidad de investigación local en biotecnología de frontera.

Autor
Editorial