Una inspección rutinaria realizada en un consultorio odontológico ubicado en el macrocentro de Mar del Plata puso al descubierto deficiencias críticas que exponían a los pacientes a riesgos sanitarios significativos. El operativo, llevado a cabo el martes a las 9 de la mañana, resultó en el cierre inmediato del establecimiento.
Marta Fallemann, presidenta del Colegio de Odontólogos Distrito IX, confirmó que durante la inspección se identificaron múltiples incumplimientos graves de las normas de salubridad. Entre los hallazgos más preocupantes se encontraban:
- Ausencia de contrato de residuos patogénicos exhibido ni pagado
- Habilitaciones no visibles en el lugar (aunque posteriormente se comprobó que existían)
- Material odontológico oxidado en uso
- Gasas sucias en áreas de atención
- Tina del consultorio sin higiene
- Residuos patogénicos acumulados cerca de la sala de atención
Lo más alarmante fue el estado caótico del sector de esterilización, donde el área destinada a desinfectar instrumentos estaba completamente mezclada con la zona de residuos, ambas en condiciones de higiene deplorables. Fallemann señaló que «el sector de esterilización de instrumental estaba mezclado con el de residuos en un ambiente falto de total higiene».
El consultorio contaba con dos odontólogos atendiendo en el momento de la inspección, y había numerosos pacientes esperando en la sala de espera. Las autoridades procedieron a retirar inmediatamente a todos los concurrentes para proteger su salud.
Según informó el cuerpo colegiado, tras la firma de un responsable del establecimiento, se dejó copia del acta de clausura. Los profesionales se comprometieron a regularizar todas las deficiencias y notificar al colegio una vez subsanados los problemas. Sin embargo, existe una advertencia importante: si el consultorio retira la clausura sin cumplir con los requisitos sanitarios exigidos, los responsables enfrentarán denuncias penales.
Fallemann expresó preocupación por una tendencia creciente de estas irregularidades en otros centros odontológicos de la zona. Este caso refleja la importancia del control y fiscalización permanente que ejerce el Colegio de Odontólogos para garantizar que los consultorios cumplan con estándares mínimos de seguridad e higiene que protejan a los pacientes.