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RedSaludArgentina

Justicia reconoce muerte por reacción adversa a vacuna rusa

Un tribunal federal cordobés ha establecido un precedente inédito al vincular judicialmente la muerte de una joven con una complicación derivada de la vacuna Sputnik V. La sentencia abre interrogantes sobre la vigilancia sanitaria de inmunizantes durante la pandemia.

Autor
Editorial

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En un fallo que marca un hito en la jurisprudencia sanitaria argentina, la Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba reconoció que el deceso de una mujer joven estuvo directamente vinculado a una complicación grave derivada de la vacuna Sputnik V. Esta determinación judicial constituye la primera sentencia en el país que establece de manera explícita esta relación causal, generando importantes implicancias para futuras demandas similares.

El caso involucra a una paciente de 24 años fallecida el 29 de julio de 2021, poco más de dos semanas después de recibir la primera dosis del inmunizante ruso. Su madre, representada legalmente, presentó un reclamo que fue acogido por el tribunal tras casi cinco años de tramitación judicial. La sentencia ordena compensar económicamente a los familiares de la víctima, reconociendo así la responsabilidad del daño causado.

La patología identificada en el caso fue la trombocitopenia trombótica inducida por vacuna (VITT), un síndrome extraordinariamente poco frecuente caracterizado por:

  • Formación anómala de coágulos sanguíneos en múltiples órganos
  • Disminución crítica de plaquetas circulantes
  • Afectación principalmente de cerebro, pulmones y cavidad abdominal

La cronología clínica resultó determinante en la decisión judicial. La joven fue inoculada el 15 de julio de 2021 y manifestó síntomas graves apenas seis días después: cefaleas intensas y vómitos persistentes que evolucionaron hacia una internación urgente. Posteriormente desarrolló una trombosis severa con deterioro neurológico irreversible que culminó en su muerte.

Un aspecto crucial en la fundamentación del fallo fue la intervención de la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas (CoNaSeVa), organismo estatal que analizó el expediente y terminó validando el nexo causal entre el inmunizante y el daño sufrido por la paciente. Esta posición institucional fortaleció significativamente la argumentación de la demanda.

Los magistrados también consideraron informes médicos especializados y evidencia científica internacional sobre casos análogos registrados tras la administración de vacunas basadas en vectores adenovirales. Aunque síndromes como el VITT habían sido documentados previamente en asociación con otros inmunizantes como AstraZeneca y Janssen, este constituye el primer precedente judicial argentino específicamente vinculado a la Sputnik V.

La defensa de la familia cuestionó además la ausencia de farmacovigilancia sistemática en torno a la vacuna rusa durante el período de aplicación masiva. Este aspecto plantea interrogantes sobre los mecanismos de seguimiento de eventos adversos que estuvieron vigentes durante la campaña de inmunización contra el Covid-19.

El síndrome identificado en este caso fue reconocido por primera vez en 2021, precisamente durante las campañas mundiales de vacunación contra la pandemia. Su rareza extrema lo convierte en un desafío diagnóstico considerable, ya que requiere una alta sospecha clínica y conocimiento especializado para ser identificado oportunamente. La combinación de trombosis múltiple con trombocitopenia constituye un cuadro clínico potencialmente fatal si no se interviene con rapidez.

Este fallo representa un cambio significativo en la jurisprudencia sanitaria, estableciendo que las familias de personas que sufrieron complicaciones graves vinculadas a inmunizantes cuentan con herramientas legales para obtener reconocimiento y reparación. Sin embargo, la sentencia también subraya la importancia de sistemas de vigilancia farmacológica robustos y transparentes durante futuras campañas de salud pública.

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