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RedSaludArgentina

Mercurio en odontología: nueva guía para gestión segura de residuos

Las autoridades sanitarias nacionales han presentado un marco regulatorio integral para controlar los residuos mercuriales generados en la práctica odontológica, acompañando la reducción progresiva de amalgamas dentales en el país.

Autor
Editorial

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Un paso decisivo hacia la seguridad sanitaria en consultorios dentales

Las autoridades sanitarias nacionales han establecido un conjunto de directrices técnicas unificadas destinadas a garantizar el manejo seguro de residuos que contienen mercurio en los consultorios odontológicos de todo el país. Esta iniciativa refuerza el marco normativo existente y consolida el rol regulador del Estado en materia de protección de la salud pública y ambiental.

El documento técnico recientemente publicado proporciona recomendaciones específicas y detalladas para cada etapa del proceso: desde la clasificación inicial de los residuos hasta su segregación, almacenamiento temporal y gestión externa. Dado que estos materiales —particularmente las amalgamas odontológicas— se clasifican como residuos peligrosos, resulta fundamental que se manejen mediante circuitos diferenciados y únicamente a través de operadores autorizados y especializados.

Protocolos concretos para el almacenamiento y transporte

La normativa establece requisitos precisos para garantizar la seguridad en todas las fases:

  • Los residuos mercuriales deben guardarse en recipientes herméticos de uso exclusivo, debidamente etiquetados y con trazabilidad garantizada
  • El almacenamiento final requiere espacios identificados con acceso restringido y condiciones controladas
  • El transporte, tratamiento y disposición final solo pueden realizarse mediante operadores debidamente autorizados por las autoridades competentes

Protección de los trabajadores de la salud

La guía también incorpora medidas orientadas a salvaguardar la salud de los profesionales que trabajan en estos espacios. Entre las disposiciones se incluyen protocolos de prevención de exposición, requisitos de ventilación adecuada en los consultorios y uso obligatorio de elementos de protección personal. Asimismo, se establece la obligación de realizar vigilancia periódica de la salud para el personal expuesto, conforme a la normativa vigente en materia de riesgos laborales.

El contexto: transición hacia alternativas más seguras

El mercurio es un metal altamente tóxico capaz de generar efectos adversos significativos en la salud humana. Durante décadas, la amalgama dental —una mezcla compuesta aproximadamente por un 50% de mercurio combinado con aleaciones de plata, estaño y cobre— fue el material estándar para restauraciones dentales. Sin embargo, esta realidad está cambiando.

Referentes odontológicos nacionales han suscripto un acuerdo orientado a reducir progresivamente el uso de amalgamas en todo el territorio. Esta transición se refleja también en decisiones concretas del sector privado: la Cámara Argentina de Comercio e Industria Dental ha informado que ya no se realiza importación ni comercialización de mercurio para uso odontológico. En el ámbito académico, el Consejo de Rectores de Universidades Privadas ha confirmado que a partir del ciclo 2026, las instituciones han eliminado la enseñanza de la amalgama dental de sus planes de estudio.

Una política integral de modernización sanitaria

Esta publicación se inscribe dentro de una agenda más amplia de actualización normativa impulsada por las autoridades sanitarias desde 2024, orientada a establecer estándares uniformes y garantizar el cumplimiento efectivo de criterios técnicos en todos los establecimientos de atención de la salud. De esta manera, el Estado consolida un modelo basado en criterios técnicos rigurosos para el manejo de sustancias potencialmente riesgosas, protegiendo simultáneamente a los profesionales, pacientes y el ambiente.

Autor
Editorial