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RedSaludArgentina

Panorama epidemiológico nacional: vigilancia de virus respiratorios y enfermedades infecciosas

Los últimos datos epidemiológicos nacionales muestran un escenario de relativa estabilidad en virus respiratorios, aunque persisten focos de preocupación en enfermedades como coqueluche, hantavirus y leishmaniasis que requieren vigilancia intensificada y refuerzo de coberturas vacunales.

Autor
Editorial

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Situación actual de virus respiratorios y circulación viral

Durante la semana epidemiológica 7 de 2026, todos los virus respiratorios mantienen patrones de baja circulación, tanto en consultas ambulatorias como en pacientes internados. Este escenario relativamente favorable contrasta con la necesidad de mantener una vigilancia constante, especialmente ante la presencia de cepas específicas que requieren seguimiento genómico.

En cuanto a la influenza A(H3N2), entre las semanas 6 y 7 se confirmaron 18 nuevos casos del subclado J.2.4.1 (K), elevando el total acumulado a 76 casos identificados mediante secuenciación genómica. La distribución geográfica muestra concentración en determinadas jurisdicciones:

  • Ciudad de Buenos Aires: 11 casos confirmados
  • Mendoza y Provincia de Buenos Aires: 9 casos cada una
  • Santa Cruz: 8 casos
  • Catamarca: 5 casos
  • La Rioja: 4 casos
  • Corrientes, Neuquén, Santa Fe, Tierra del Fuego y Tucumán: 3 casos respectivamente
  • Córdoba, Entre Ríos, Formosa y San Juan: 2 casos cada una
  • Chaco, Chubut, La Pampa y Río Negro: 1 caso respectivamente

Las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica incluso en períodos de baja circulación, realizando estudios de subtipificación y caracterización genética que permitan detectar cambios en los patrones virales de forma temprana.

Coqueluche: incremento de casos y desafíos en coberturas vacunales

Durante la semana 7 se registraron 19 nuevos casos de coqueluche, sumando un total de 172 confirmados en lo que va de 2026, lo que representa una incidencia de 0,37 casos por cada 100 mil habitantes. Aunque estas cifras superan las del mismo período de años anteriores, los casos se mantienen relativamente estables considerando el contexto del brote registrado durante 2025.

La prevención de esta enfermedad depende exclusivamente de esquemas de vacunación completos. Sin embargo, el análisis de coberturas vacunales revela diferencias significativas entre provincias, evidenciando la necesidad de que las jurisdicciones intensifiquen sus estrategias de sensibilización y vacunación para alcanzar coberturas adecuadas en la población objetivo.

Hantavirus: tendencia creciente con distribución regional preocupante

Durante la semana epidemiológica 7 se notificó un caso positivo de hantavirus en Salta. El acumulado de 2026 asciende a 20 casos distribuidos en:

  • Provincia de Buenos Aires: 11 casos
  • Salta: 6 casos
  • Entre Ríos, Río Negro y Jujuy: 1 caso cada una

Desde el inicio de la temporada actual, se han confirmado 80 casos totales, ubicando al país por encima del umbral de brote. El análisis regional muestra:

  • Región Centro: 47 casos confirmados (zona de brote), incidencia de 0,15 por 100 mil habitantes
  • Región Sur: 6 casos (zona de brote), incidencia de 0,19 por 100 mil habitantes
  • Región NOA: 26 casos (zona de alerta), incidencia de 0,42 por 100 mil habitantes, con 81% concentrado en Salta

La provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de casos (35 confirmados), seguida por Salta (20 casos). Se observa una tendencia creciente de julio a diciembre con pico en las últimas semanas de 2025, seguida de desaceleración a partir de enero.

Dengue: vigilancia ante casos importados

Durante la semana 7 se notificaron 2 nuevos casos de dengue: uno en Entre Ríos con antecedente de viaje a República Dominicana y otro en Morón, Buenos Aires, aún en investigación. El total de la temporada 2025-2026 alcanza 20 casos confirmados, de los cuales el 70% corresponde a personas con antecedentes de viaje.

A pesar del actual escenario de bajo riesgo, las autoridades sanitarias mantienen vigilancia intensificada considerando la posibilidad de circulación en áreas con condiciones favorables para la transmisión e ingreso de nuevos serotipos mediante casos importados.

Leishmaniasis cutánea y mucosa: análisis epidemiológico 2019-2025

Las leishmaniasis constituyen un grupo de enfermedades parasitarias transmitidas por insectos de pequeño tamaño (conocidos como «torito», «plumilla» o «carachai») que habitan en zonas húmedas del noreste y noroeste argentino. En el país se registran dos variantes clínicas principales: la leishmaniasis visceral (forma más grave) y la leishmaniasis tegumentaria, que incluye las formas cutánea y mucosa.

Leishmaniasis cutánea: descenso progresivo

La leishmaniasis cutánea representa la forma más común y presenta un espectro clínico variable dependiente de factores como edad, estado nutricional, respuesta inmunológica, susceptibilidad genética y especie infectiva. Los datos muestran tendencia descendente en los últimos dos años:

  • 2023: 158 casos confirmados
  • 2024: 121 casos confirmados
  • 2025: 116 casos confirmados

La región NOA concentra la mayor cantidad de casos (64 en 2025), principalmente en Salta (35 casos) y Jujuy (22 casos). La región NEA registra 43 casos, distribuidos principalmente entre Chaco (19 casos) y Misiones (14 casos).

Leishmaniasis mucosa: complicación grave con distribución específica

La leishmaniasis mucosa representa una forma grave que ocurre cuando los parásitos se expanden desde la úlcera cutánea inicial hacia las mucosas de nariz, boca y garganta. Entre 2019 y 2025 se notificaron 132 casos confirmados con una evolución promedio de 282,23 días.

La distribución geográfica es particular: el 45,1% de los casos del período corresponde a Salta, mientras que el 25% proviene de residentes de provincias sin transmisión autóctona de leishmaniasis cutánea, siendo Buenos Aires la principal. Esta situación refleja migraciones desde áreas endémicas y el largo tiempo de latencia de la presentación mucosa.

Signos clínicos y recomendaciones preventivas

La lesión inicial comienza como una pápula que evoluciona a un nódulo redondeado e indoloro, aumentando progresivamente de tamaño hasta conformar una úlcera de bordes elevados y definidos, con fondo granuloso. Pueden aparecer lesiones secundarias que ocasionalmente se sobreinfectan, generando exudado purulento y dolor.

Las medidas de prevención son idénticas para ambas variantes, siendo fundamental consultar al equipo de salud de forma precoz para diagnóstico adecuado y evitar la progresión a compromiso mucoso, que se produce por contigüidad o metástasis de la lesión primaria.

Autor
Editorial