El Primer Congreso Iberoamericano de Salud, organizado por la Fundación Iberoamericana Consenso Salud (FICS), sirvió como escenario para que el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, trazara las líneas maestras de la política sanitaria del Gobierno. El evento congregó a autoridades, especialistas y referentes del sector para debatir sobre financiamiento, equidad en el acceso, incorporación de tecnología y modelos de cobertura sostenibles.
La agenda del congreso abordó temas candentes como la inteligencia artificial aplicada a la medicina, la transformación digital, las enfermedades no transmisibles, el rol de las obras sociales provinciales, la industria farmacéutica, el envejecimiento poblacional y la formación de recursos humanos.
Durante su alocución, Lugones defendió el reordenamiento del sistema sanitario que impulsa la gestión nacional. Según el funcionario, el objetivo es terminar con la ineficiencia y garantizar que los recursos se traduzcan en mejores prestaciones para los usuarios. «Creemos en un sistema donde cada uno cumple su función. Un Estado que ejerce la rectoría, que administra con transparencia y eficiencia, y un sector privado que invierte, innova y genera empleo con reglas claras y estables», afirmó.
En ese marco, el ministro repasó una serie de medidas orientadas a reducir la burocracia y las intermediaciones, transparentar los mecanismos de compra y simplificar trámites. Entre las iniciativas mencionadas se destacan:
- La eliminación de la triangulación entre obras sociales y empresas de medicina prepaga.
- La incorporación de códigos QR en farmacias para consultar precios de medicamentos y elegir dónde comprarlos, medida que actualmente está frenada por un amparo judicial.
- La implementación de la matrícula digital única, nacional y sin vencimiento.
«Todas estas son medidas que buscaron cambiar de verdad la vida cotidiana de los pacientes y profesionales y que terminaron con mecanismos e intermediaciones que solo servían para sacarle plata a la gente. Todo esto era inmoral. Por eso lo cambiamos», sentenció Lugones.
El titular de la cartera sanitaria puso al Hospital Garrahan como ejemplo del cambio de paradigma en la gestión. «El mismo hospital que, según algunos, nosotros íbamos a cerrar, hoy ha puesto en marcha el plan de inversión más grande de toda su historia, con una inversión que supera los 30.000 millones de pesos», enfatizó. Gracias a estos cambios, la institución mejoró su infraestructura y equipamiento con la adquisición de un acelerador lineal para el tratamiento de niños con cáncer, un tomosimulador, 310 camas de última generación, equipamiento para quirófanos y la puesta en funcionamiento del helipuerto.
Lugones también vinculó la transformación del sistema de salud con las oportunidades de inversión que, según su visión, genera la nueva etapa económica del país. A partir de su participación en los encuentros de Argentina Week en Nueva York y París, destacó el creciente interés de empresas e inversores por conocer las condiciones para desarrollar proyectos en el país. «Hoy nuestro país genera un entusiasmo genuino y la salud se convirtió en uno de los sectores donde ese interés es más concreto, algo que no ocurrió nunca en nuestro país», sostuvo.
Entre las iniciativas en marcha, el ministro mencionó la inversión de 20 millones de dólares de Sinergium Biotech para producir vacunas de ARN mensajero en el país, el acuerdo entre Biosidus y Mubadala Bio para impulsar nuevas inversiones y exportaciones, la ampliación de la planta de SC Johnson en Pilar y la instalación de un Centro Global de Datos Clínicos y Ciencias de la Información de Pfizer en la Argentina. También resaltó el crecimiento de las exportaciones de medicamentos, que en agosto alcanzaron los 116 millones de dólares, un 21,8% más que en el mismo mes del año anterior.
Para cerrar, Lugones remarcó que el objetivo es consolidar un sistema en el que cada peso se traduzca en una prestación de calidad y cada inversión contribuya a ampliar las capacidades productivas y sanitarias del país. En ese sentido, sostuvo que el rol del Estado es establecer reglas claras, previsibilidad y condiciones para la inversión, mientras el sector privado aporta innovación, inversión y generación de empleo. «La salud ya es un motor del desarrollo argentino», concluyó, al convocar a los actores del sector a continuar impulsando proyectos que permitan invertir, innovar y crecer.