El mercado farmacéutico global sumó un nuevo movimiento de peso. Viatris confirmó la compra de Pacira BioSciences por U$S 1.650 millones en efectivo, una operación que le permite meter un pie fuerte en el segmento de analgésicos no opioides y despegarse, de a poco, de su tradicional negocio de medicamentos genéricos.
La jugada no es menor: con esta adquisición, la compañía se queda con Exparel, un anestésico de larga duración que se usa para el dolor agudo postquirúrgico, y con Zilretta, un tratamiento inyectable indicado para el dolor de rodilla asociado a la artrosis. Dos productos ya consolidados en el mercado que le dan a Viatris una plataforma lista para escalar.
Los números de la operación
La oferta se pactó a U$S 36,50 por acción, lo que implica una prima del 44,8% sobre el último cierre de Pacira. El mercado reaccionó de inmediato: los papeles de la firma adquirida treparon cerca de un 44% en la rueda matutina, mientras que los de Viatris cedieron casi un 2%, señal de que los inversores todavía digieren el costo de la movida.
Según trascendió, la compra se financiará en su mayor parte con excedentes de efectivo y, en menor proporción, con préstamos de corto plazo. Desde Viatris aseguraron que el impacto sobre su ratio de apalancamiento bruto será mínimo, un dato clave para sostener la calma entre los accionistas.
La letra chica según los analistas
Para Les Sulewski, analista de Oppenheimer, la prima pagada representa un «precio pleno». El especialista también remarcó que la superposición entre ambos negocios es limitada desde el punto de vista de la defensa de la competencia, lo que allanaría el camino regulatorio.
Otro dato que no pasa desapercibido: Pacira viene lidiando con la presión de inversores activistas desde noviembre de 2025. La cotización cercana al precio ofrecido refleja que el mercado confía en que la operación se cierre y, además, que no espera una contraoferta superadora.
Qué gana Viatris con este movimiento
Los dos productos que entran al portfolio ya facturan fuerte:
- Exparel: ventas netas de producto por U$S 575,1 millones en 2025.
- Zilretta: ingresos por U$S 116,6 millones en el mismo período.
La intención de Viatris es expandir ambos medicamentos a mercados internacionales, aprovechando su estructura comercial global. La compra se enmarca en una transición estratégica hacia productos de marca protegidos por patentes, un terreno con márgenes más atractivos que la competencia feroz de los genéricos.
Scott Smith, CEO de la compañía, fue directo al vincular la adquisición con otro activo en desarrollo: «Es sinérgica con nuestra oportunidad de mercado para meloxicam de acción rápida y nos posiciona como líderes en terapias para el manejo del dolor sin opioides», afirmó.
El meloxicam, la próxima carta en la manga
La FDA tiene plazo hasta el 27 de diciembre para decidir sobre la aprobación del meloxicam de acción rápida de Viatris, indicado para el dolor agudo moderado a severo. Si bien representa una oportunidad adicional, todavía está sujeto a evaluación regulatoria y no hay garantías de luz verde.
Un contexto desafiante
La operación llega en un momento particular para Viatris. En agosto había elevado su proyección anual de ganancias ajustadas, impulsada por las ventas de medicamentos de marca y el crecimiento en China. Sin embargo, también arrastra dificultades de fabricación en India, incluido un incendio en su planta de Nashik, y una competencia cada vez más dura en el segmento de genéricos.
En ese escenario, quedarse con Pacira le permite ampliar su cartera con dos productos ya comercializados y complementar su apuesta por los tratamientos no opioides. La expansión internacional de Exparel y Zilretta, sumada a la decisión pendiente sobre el meloxicam, marcan los próximos pasos de la compañía en este segmento del mercado farmacéutico.
El cierre de la transacción está previsto para fines de 2026, siempre y cuando se cumplan las condiciones regulatorias habituales. Hasta entonces, la película sigue abierta.