Instagram Twitter
RedSaludArgentina

Argentina registra primer fallecimiento por H3N2

La variante H3N2-K del virus influenza cobró su primer fallecimiento en territorio argentino. El paciente presentaba condiciones de salud preexistentes que complejizaron su cuadro clínico durante la internación prolongada.

Autor
Editorial

Compartir

Un hombre falleció esta semana en Argentina tras contraer la variante H3N2 del virus de la influenza, marcando el primer deceso confirmado en el país por esta cepa. El Ministerio de Salud de Mendoza informó sobre el fallecimiento del paciente, quien se encontraba internado en terapia intensiva desde el mes de diciembre con comorbilidades que agravaron significativamente su estado de salud.

Según reportes disponibles, se trataba de un ciudadano argentino que residía en España y había regresado al país para celebrar las festividades de fin de año junto a sus allegados. Su cuadro clínico se deterioró progresivamente durante la internación prolongada, culminando en el fallecimiento reportado.

La situación epidemiológica muestra una circulación creciente de esta variante en el territorio nacional. El Boletín Epidemiológico nacional confirmó durante esta semana la presencia de 28 casos positivos de influenza A H3N2 subclado K distribuidos en 14 provincias diferentes. Los datos revelan un patrón preocupante: la mayoría de los contagios se concentra en dos grupos etarios vulnerables:

  • Personas mayores de 60 años
  • Menores de 10 años

La mutación K representa un desafío particular para la inmunidad poblacional. A diferencia de las cepas de influenza H3N2 que circulan habitualmente cada año, esta variante reciente experimentó cambios genéticos que modificaron sus características antigénicas. Esta transformación le permitió evadir parcialmente las defensas inmunológicas generadas por infecciones previas o por las vacunas formuladas con cepas anteriores, lo que explica su capacidad de propagación en la población.

El comportamiento de la gripe H3N2 varía según el año y las mutaciones que presente. En esta ocasión, la combinación de la mutación K con la vulnerabilidad de grupos específicos de la población genera un escenario que requiere vigilancia epidemiológica intensificada y medidas preventivas robustas.

Autor
Editorial