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Intestinos en órbita: por qué la ingravidez afecta la digestión

El estreñimiento es un clásico entre los astronautas, pero hasta ahora no se entendía del todo el porqué. Una investigación reciente apunta al microbioma intestinal y a la fermentación de proteínas como los responsables. Los hallazgos no solo impactan en la salud espacial, sino también en pacientes postrados en la Tierra.

Autor
Editorial

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El estreñimiento es un problema recurrente entre los astronautas, y un nuevo estudio publicado en Nature Communications arroja luz sobre las causas. La ingravidez parece alterar el microbioma intestinal, ese conjunto de bacterias beneficiosas que habitan en el tracto digestivo, lo que llevaría a una fermentación de proteínas en lugar de fibra.

La investigación, liderada por Giorgia La Barbera y Henrik Roager, ambos profesores asociados de nutrición en la Universidad de Copenhague, analizó muestras de sangre de 52 astronautas que participaron en misiones de varios meses en la Estación Espacial Internacional. Los resultados mostraron cambios significativos en la actividad bacteriana intestinal pocas semanas después de llegar al espacio.

La fermentación de proteínas se produce cuando las bacterias intestinales descomponen proteínas en lugar de fibra, algo que ocurre cuando la dieta se queda sin este último nutriente. En el espacio, la falta de gravedad hace que los alimentos se muevan más lentamente por el intestino, lo que explicaría este fenómeno y el estreñimiento resultante.

Los investigadores destacan que estos cambios no se deben a una modificación en la dieta de los astronautas, sino al entorno espacial en sí. Los productos de la fermentación de proteínas pueden tener consecuencias negativas para la salud, como daño renal, alteraciones del estado de ánimo o disminución de la concentración, según explicó Lars Ove Dragsted, investigador senior del estudio.

Este hallazgo es crucial para la planificación de futuras misiones a Marte, donde la duración del viaje y la imposibilidad de regresar rápidamente hacen que la salud intestinal sea una prioridad. Las contramedidas podrían incluir aumento de fibra dietética, suplementos prebióticos o tratamientos que promuevan el peristaltismo y reduzcan el tiempo de tránsito intestinal.

Los beneficios de esta investigación no se limitan al espacio. Los pacientes postrados en cama en la Tierra también sufren de estreñimiento y probablemente presentan una fermentación de proteínas aumentada, lo que puede agravar sus condiciones de salud. Así, los resultados podrían aplicarse para mejorar la calidad de vida de estas personas.

El estudio subraya la importancia de entender cómo el cuerpo humano responde a condiciones extremas y cómo esos conocimientos pueden trasladarse a la vida cotidiana. La salud intestinal es un pilar fundamental del bienestar general, tanto en la Tierra como en el espacio.

Autor
Editorial