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Plásticos dominan las playas bonaerenses: un 78% de contaminación récord

Las costas bonaerenses enfrentan una crisis ambiental sin precedentes: los plásticos representan el 78,36% de la basura marina, superando registros anteriores. Este incremento refleja la urgencia de revertir una tendencia que amenaza gravemente a la fauna local y los ecosistemas costeros.

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Editorial

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El panorama desolador de las playas bonaerenses

Un análisis exhaustivo llevado a cabo por la Red Costera Bonaerense (RECOBO) —una alianza que nuclea a más de 50 instituciones públicas y privadas distribuidas en 17 municipios— pone de manifiesto la magnitud alarmante de la contaminación plástica en el litoral provincial. Los resultados del relevamiento efectuado durante 2025 y difundidos recientemente revelan que los plásticos constituyen el 78,36% del total de residuos identificados, marcando un nuevo pico en comparación con años anteriores.

Este incremento respecto al 74,05% registrado en 2025 evidencia una tendencia creciente y preocupante que desafía los esfuerzos de educación ambiental y prevención implementados hasta el momento. La investigación abarcó 39.826 residuos contabilizados en una superficie de 172.359 metros cuadrados, con la participación activa de 457 voluntarios que trabajaron en 17 puntos estratégicos del litoral.

Composición y tipología de los desechos plásticos

Dentro de la categoría de plásticos, la distribución de residuos presenta un panorama complejo que requiere abordajes diferenciados:

  • Fragmentos plásticos: 27,32% del total, provenientes de la degradación de objetos mayores que se fraccionan en piezas cada vez más pequeñas, incluyendo microplásticos que se integran a la cadena alimentaria.
  • Colillas de cigarrillo: 21,34% de los desechos, compuestas por acetato de celulosa (plástico no biodegradable) que libera nicotina, metales pesados y otros compuestos tóxicos.
  • Envoltorios plásticos: 8,9% del total, junto con bolsas plásticas (8,17%) y telgopor (7,6%), completando el panorama de contaminación por materiales de un solo uso.

Según explicó Karina Álvarez, responsable de proyectos de conservación en la Fundación Mundo Marino, de los 39.826 residuos totales, 31.209 fueron distintos tipos de plásticos. Esta especialista enfatizó que cada fracción exige estrategias específicas de educación ambiental y campañas de reducción dirigida.

Amenazas adicionales: redes y descartes pesqueros

Más allá de los plásticos convencionales, el relevamiento identificó redes, sogas y líneas de pesca abandonadas, materiales particularmente peligrosos para la fauna marina. Estos residuos generan riesgos de enredos, lesiones graves y restricciones para la alimentación y desplazamiento de especies. Mamíferos marinos, aves y tortugas son víctimas habituales de este fenómeno conocido como «pesca fantasma», donde redes abandonadas continúan causando muertes sin control ni utilidad.

Impacto devastador en la fauna costera

Los datos del relevamiento coinciden alarmantemente con el balance anual de asistencia a fauna marina de la Fundación Mundo Marino en 2025, que identificó la ingestión o enredo con plásticos como causas preponderantes de ingreso de animales al centro de rescate. Las consecuencias específicas varían según la especie:

  • Tortugas marinas: Confunden plásticos, bolsas y envoltorios con alimento natural, lo que potencia obstrucción intestinal, desnutrición y cuadros clínicos complejos. El 96% de las tortugas verdes vivas que ingresan al centro de rescate presentan residuos plásticos en su sistema digestivo.
  • Aves marinas y costeras: Registran debilidad, parálisis e intoxicaciones derivadas de la basura, incluyendo enfermedades bacterianas como el botulismo aviar, cuyas toxinas proliferan en ambientes alterados.
  • Delfín franciscana: Indicador crítico de la salud marina, con un 20-25% de individuos afectados por macroplásticos en su sistema digestivo y un 100% con presencia de microplásticos según estudios de 2024.

Dimensión global de la crisis plástica

El informe de RECOBO contextualiza el problema en una escala planetaria, citando estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas que revelan que la producción global de plásticos supera los 430 millones de toneladas anuales, constituyendo entre el 80 y 90% de los residuos marinos del planeta. Más preocupante aún es que los plásticos de un solo uso componen entre 60 y 95% de la contaminación plástica en los océanos.

Un dato inquietante emerge del análisis técnico: la masa total de plásticos producidos en la historia duplica actualmente la biomasa de todos los animales terrestres y marinos. Los microplásticos y nanoplásticos han ingresado a la cadena trófica, alcanzando también a los seres humanos. Se estima que cada persona ingiere el equivalente a una tarjeta de crédito por semana, aproximadamente 5 gramos.

Riesgos para la salud humana

Más allá del impacto ambiental, los plásticos representan una amenaza directa para la salud humana. Fabricados a partir de combustibles fósiles, contienen compuestos químicos tóxicos y prohibidos para ciertos usos. La exposición a sustancias como el Bisfenol A (BPA) se verifica a través de alimentos, agua y aire, con efectos potenciales para el metabolismo, la función hormonal y la salud general.

Localidades afectadas y seguimiento sistemático

El Censo Provincial de Basura Costera Marina, iniciado en 2016 y rebautizado como RECOBO desde 2025, funciona como herramienta de seguimiento sistemático. Las campañas comprenden tareas de articulación con municipios y fortalecimiento de políticas públicas sobre residuos. Entre las localidades censadas figuran San Pedro, Punta Lara, Punta Indio, San Clemente del Tuyú, Santa Teresita, Mar de Ajó, Pinamar, Villa Gesell, Mar del Plata, Necochea, Quequén y Bahía Blanca, entre otras.

Un llamado urgente a la acción

La comparación entre los resultados de 2026 y 2025 revela que la contaminación por plásticos mantiene su liderazgo como amenaza en las costas bonaerenses. Los datos recabados por RECOBO refuerzan un llamado urgente a reducir el uso de plásticos, mejorar la gestión de residuos y fortalecer las acciones de prevención, en un escenario donde tanto la fauna como la salud humana permanecen en riesgo constante.

Autor
Editorial