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RedSaludArgentina

Spray nasal con carragenina: la apuesta argentina contra el hantavirus

Un equipo de científicas argentinas avanza en una investigación promisoria: un spray nasal de venta libre podría convertirse en herramienta preventiva contra el hantavirus. Los primeros ensayos de laboratorio muestran resultados esperanzadores con la cepa Andes.

Autor
Editorial

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El hantavirus vuelve a ocupar la agenda sanitaria mundial tras los contagios registrados en un crucero internacional que dejaron víctimas fatales. Este resurgimiento de la enfermedad zoonótica ha reavivado la preocupación pública, especialmente considerando los traumas colectivos de pandemias recientes. Sin embargo, desde Argentina emerge una línea de investigación que podría ofrecer una herramienta preventiva novedosa y accesible.

La enfermedad se transmite cuando las personas entran en contacto con secreciones de roedores silvestres (heces, orina y saliva). La variante más preocupante es la cepa Andes, responsable de los únicos casos documentados de transmisión entre humanos, incluyendo el brote del crucero holandés que afectó a pasajeros de múltiples nacionalidades.

En Argentina, la investigación sobre prevención del hantavirus tiene años de trayectoria. Recientemente, un grupo de investigadoras del Departamento de Virología del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas «Carlos Malbrán» (INEI-ANLIS) ha identificado resultados prometedores en un compuesto que ya demostró su valor durante la pandemia de Covid-19: la carragenina, presente en un spray nasal de uso tópico.

La carragenina: un compuesto natural con potencial antiviral

La carragenina es un extracto derivado de algas rojas que ha sido objeto de estudio científico por sus propiedades antivirales. Durante la crisis del coronavirus, investigadores evaluaron su efectividad en profesionales sanitarios expuestos constantemente al virus. Los resultados fueron contundentes: el spray nasal aplicado cuatro veces diarias (cada seis horas) redujo los contagios en un 80%.

Estos hallazgos positivos motivaron a las científicas a explorar si el mismo mecanismo podría funcionar contra otras amenazas virales, particularmente el hantavirus. La lógica es simple pero elegante: el spray actuaría como un «atrapa virus» en la mucosa nasal, bloqueando la entrada del patógeno y evitando que descienda hacia los pulmones, donde causa la infección más severa.

Resultados preliminares alentadores desde el laboratorio

Los ensayos in vitro realizados en el Servicio de Biología Molecular del Laboratorio Nacional de Referencia de Hantavirus muestran actividad antiviral de la carragenina contra la cepa Andes en células infectadas. Según la bióloga e investigadora molecular Andrea Vanesa Dugour, responsable del proyecto:

«Estamos en la etapa de evaluación de células infectadas y tenemos resultados alentadores. El spray nasal que utilizamos en el ensayo clínico de Covid-19 muestra actividad antiviral contra la cepa Andes».

Es importante aclarar que esta investigación se encuentra aún en fase basal y de laboratorio. Los datos preliminares no han sido publicados formalmente en revistas científicas, pero representan un punto de partida sólido para continuar el trabajo experimental.

Del laboratorio a la práctica: desafíos y perspectivas

Aunque los resultados iniciales son prometedores, las investigadoras reconocen que el camino hacia una conclusión definitiva es complejo. Para validar completamente la efectividad del spray, sería necesario contar con:

  • Estudios clínicos amplios que involucren poblaciones más grandes
  • Casos naturales de exposición o brotes documentados para evaluar efectividad real
  • Seguimiento prolongado de grupos de riesgo

Un aspecto relevante es que el spray funciona como medida preventiva, no como tratamiento para personas ya contagiadas. El producto lleva más de una década en el mercado y está disponible sin prescripción, lo que facilitaría su acceso si se confirma su utilidad contra el hantavirus.

Las científicas argentinas continúan avanzando en sus investigaciones con el objetivo de acumular mayor evidencia que permita incorporar esta herramienta al arsenal preventivo contra el hantavirus. Este trabajo representa un ejemplo de cómo la investigación desarrollada durante una crisis sanitaria puede generar aplicaciones inesperadas para otras amenazas infecciosas, demostrando la importancia de mantener financiamiento y recursos para la ciencia local.

Autor
Editorial