La salud de Mar del Plata atraviesa un momento crítico. La combinación de falta de camas de internación, las serias dificultades financieras de las clínicas privadas y una demanda que crece sin pausa sobre el sistema público configuran un escenario que ya muestra sus peores consecuencias.
Jorge Soria, presidente del Distrito 9 de la Federación de Clínicas, Sanatorios, Hospitales y Otros Establecimientos de la Provincia de Buenos Aires (Fecliba), fue contundente al señalar que este problema se viene gestando desde hace años y que ahora alcanzó su punto más álgido. En diálogo con Extra FM 102.1, explicó que la ciudad perdió una enorme cantidad de camas en las últimas décadas, mientras la población se duplicaba y las prestaciones médicas se volvían cada vez más complejas.
Entre las instituciones que cerraron sus puertas, Soria mencionó al Sanatorio Central, la Clínica Libertad, la Clínica Modelo y el Hospital Español. «Esas son camas que no existen en el sistema, cuando la población aumentó al doble y cuando las prestaciones se van complejizando», puntualizó.
Uno de los nudos centrales de esta crisis tiene que ver con las dificultades que atraviesan IOMA y PAMI. Según el dirigente, los atrasos en los pagos y la falta de actualización de los aranceles ahogan a las clínicas que atienden a sus afiliados. «El financiador es el propio prestador que tiene que atender al paciente, operarlo, darle de comer, lavarlo, toda la atención, y todo eso lo va a gastar en 60 días y por ahí no lo cobra todo», graficó.
Como consecuencia, algunas instituciones dejaron de atender ciertas obras sociales y los pacientes terminaron volcándose al sistema público. «Los hospitales públicos se sienten sobrecargados indudablemente», afirmó Soria, quien remarcó que el Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata recibe gran parte de esa demanda.
El problema, advirtió, excede a Mar del Plata y tiene alcance nacional. Las cámaras que representan al sector mantienen reuniones con autoridades nacionales para plantear alternativas y trabajar en un proyecto de ley destinado a abordar la crisis del sistema.
Una solución a futuro
Soria opinó que la posibilidad de que Mar del Plata avance hacia la creación de un Hospital Municipal es una alternativa que debería estudiarse, pero que no resolvería por sí sola la situación en lo inmediato. «Hay que dividir lo inmediato con lo que se puede pensar por el futuro», sostuvo, y planteó que primero deberían garantizarse las condiciones adecuadas para que las obras sociales cumplan con sus prestadores y, en paralelo, hacer un diagnóstico sobre las necesidades sanitarias de la ciudad.
«No hace falta hacer un hospital faraónico como una pirámide de 300 camas», expresó Soria, y consideró que podría pensarse en una institución con un buen primer nivel de atención, diagnóstico e internación de segundo nivel, complementada con servicios de mayor complejidad.
Lo que sí, para Soria la necesidad de tomar medidas no admite mucha demora: «El problema llegó». Y sintetizó: «Se venía anunciando, esto va a pasar, y esto llegó. Y si no se arregla, puede empeorar«.