Después de dar a luz, muchas mujeres se preguntan cuándo volverá su período. La respuesta no es única: depende de múltiples factores, empezando por la lactancia. La ginecóloga Agustina Larrea explicó en detalle este proceso fisiológico y despejó dudas frecuentes sobre el ciclo menstrual en el posparto.
Cuando nace el bebé y se expulsa la placenta, se produce lo que la especialista denomina “un apagado del eje femenino”. Se trata del eje hipotálamo-hipófiso-ovárico, la cadena de señales que conecta el cerebro con los ovarios. En ese momento, el estrógeno y la progesterona caen de golpe.
La lactancia, una llave que frena el ciclo
Si la mujer amamanta, el cuerpo libera prolactina, una hormona que mantiene inhibido ese eje. Según Larrea, esta inhibición suele durar al menos los primeros seis meses, coincidiendo con la introducción de alimentos sólidos y la reducción de las tomas.
Pero no es una regla fija. Si el bebé duerme muchas horas de corrido, si la madre extrae leche en lugar de dar el pecho directo o si el pequeño atraviesa una internación, la frecuencia de amamantamiento baja. Eso puede reactivar el ciclo antes del medio año.
No todo sangrado es menstruación
Larrea diferenció varios tipos de sangrado posparto que suelen generar confusión:
- Loquios: el sangrado de la “cuarentena”. Dura entre 45 y 60 días mientras el útero recupera su tamaño y expulsa los restos del embarazo. Puede ser rojizo, marrón, rosado o casi transparente, y suele interrumpirse y reaparecer.
- Retorno: alrededor del mes del parto se cae la “cascarita” donde estaba alojada la placenta. Muchas mujeres consultan asustadas sin saber que tiene una explicación fisiológica.
- Sangrado anovulatorio: el endometrio crece por acción del estrógeno pero se desprende sin que haya habido ovulación. Sin progesterona, no tiene sostén. Es más abundante, prolongado o intermitente. En ginecología, la menstruación verdadera es la que está precedida por ovulación.
La menstruación con ovulación se restablece en la mayoría de los casos a partir de los seis meses. Pero puede considerarse normal que llegue hasta tres o seis meses después del destete completo.
Se puede ovular sin menstruar
Uno de los puntos que Larrea subrayó con más énfasis: una mujer puede quedar embarazada antes de que le vuelva el período. El eje hormonal puede reactivarse de forma irregular y producir una ovulación sin sangrado previo. Si hay relaciones sexuales en ese momento, el embarazo es posible.
Por eso insiste en la anticoncepción durante el puerperio. Sobre el momento ideal para buscar un nuevo embarazo, menciona el intervalo intergenésico: se recomienda esperar entre 12 y 18 meses desde el nacimiento hasta el inicio de un nuevo embarazo. Si el parto anterior fue por cesárea, el plazo se extiende más allá de los 18 meses para reducir riesgos de rotura uterina, placenta anómala, bajo peso al nacer y parto prematuro.
Anticonceptivos: qué opciones son seguras
Durante la lactancia, los anticonceptivos hormonales orales deben ser de progesterona sola, sin estrógenos. La razón: en el posparto la sangre tiene mayor tendencia a formar trombos y el estrógeno aumenta ese riesgo.
El DIU también es una opción válida, pero con una aclaración: lo ideal es colocarlo durante la internación del parto o después del primer mes. “Tiene más chances de expulsión y de fracaso del método” si se coloca en el período intermedio, advirtió Larrea.
Estrés, alimentación y ejercicio también influyen
El eje hormonal femenino es sensible a factores del estilo de vida. El estrés es uno de los más frecuentes: hay mujeres que dejan de menstruar dos o tres meses antes de un evento importante, como un examen. La alimentación, el peso y la intensidad del ejercicio también inciden. En deportistas de alto rendimiento, la carga física puede inhibir el eje y provocar ciclos sin ovulación.
En el puerperio, todos estos factores se suman a la lactancia. “Cómo cada una atraviesa ese puerperio, si es mamá por primera vez o no”, enumeró Larrea como variables que el médico debe considerar.
Cuándo consultar
Ante la duda, la recomendación es clara: consultar al obstetra que atendió el parto o al ginecólogo de confianza, sin compararse con otras mujeres, porque cada caso es individual. Si el ciclo no retorna en los tiempos esperados o aparecen irregularidades después de algún sangrado, los profesionales descartarán primero un embarazo y luego pedirán estudios hormonales para investigar otras causas, entre ellas la amenorrea secundaria, que es la ausencia de menstruación en una mujer que ya tuvo ciclos anteriormente.