Biogen dio un golpe sobre la mesa en el tercer trimestre y superó con holgura las expectativas que Wall Street tenía puestas sobre su desempeño. La farmacéutica estadounidense facturó U$S 2.800 millones, lo que representa un crecimiento del 11% interanual y deja atrás los U$S 2.630 millones que los analistas habían proyectado. El dato no es menor: confirma que la estrategia de diversificación empieza a rendir sus frutos.
La ganancia ajustada por acción se ubicó en U$S 2,62, muy por encima de los U$S 1,99 estimados. Tras la publicación de los resultados, las acciones de la compañía treparon un 1% en la rueda matutina. El mercado, acostumbrado a los vaivenes del sector, parece haber recibido la noticia con optimismo moderado.
El motor de las enfermedades raras
El segmento de enfermedades raras se consolidó como el principal sostén del crecimiento. La cartera que integran Skyclarys, indicado para un trastorno genético, y Spinraza, utilizado en atrofia muscular espinal, generó ventas por U$S 676 millones, un salto del 27% frente al mismo período del año anterior. Un número que habla por sí solo.
En el terreno del Alzheimer, Leqembi —desarrollado en conjunto con la japonesa Eisai— también mostró un desempeño destacado. Sus ventas globales alcanzaron aproximadamente U$S 202 millones, lo que equivale a un incremento del 67%. La comercialización mundial del fármaco empieza a tomar volumen y se posiciona como una de las apuestas fuertes de la compañía.
El contraste lo ofrece la franquicia de esclerosis múltiple, que sigue perdiendo terreno: sus ingresos cayeron un 13% hasta los U$S 919 millones. Esta dinámica refleja el desafío central de Biogen: ampliar las nuevas fuentes de ingresos mientras el negocio tradicional se contrae.
Apellis y el rediseño del negocio
La adquisición de Apellis Pharmaceuticals por U$S 5.600 millones profundizó la apuesta de Biogen por las enfermedades raras e incorporó dos productos clave: Syfovre y Empaveli. La operación forma parte de la reorganización que impulsa el CEO Chris Viehbacher, quien busca reordenar el portafolio y recuperar el brillo de la compañía.
Los números de estos fármacos acompañan:
- Syfovre, destinado a una enfermedad ocular, facturó U$S 191 millones, un 27% más que un año antes.
- Empaveli, utilizado para enfermedad renal, generó U$S 52 millones, con un incremento del 92%.
Viehbacher anticipó que Apellis contribuirá a las ganancias ajustadas en 2027. Para finales de ese año, espera alcanzar al menos U$S 250 millones en ahorros anuales de costos y otros beneficios. La meta es ambiciosa, pero el CEO confía en que el trimestre marca un punto de inflexión.
El analista de Citi, Geoffrey Meacham, se mostró alineado con esa lectura: “Creemos que el trimestre representa señales iniciales de que Apellis, junto con los productos en crecimiento, puede estabilizar los ingresos y respaldar la recuperación de las ganancias, mientras 2026 parece cada vez más representar el punto más bajo”.
Proyecciones al alza y ensayos en el horizonte
La compañía elevó en U$S 0,20 el límite inferior de su previsión de ganancia ajustada para 2026, hasta los U$S 12,20 por acción. El extremo superior se mantuvo en U$S 13, por lo que el punto medio del nuevo rango quedó por encima de la expectativa de U$S 12,36. Un ajuste fino que refleja mayor confianza en el rumbo.
Además, Biogen espera resultados de ensayos de fase avanzada durante el próximo año. Los analistas destacan como posibles motores de crecimiento a litifilimab, investigado para lupus, y felzartamab, destinado a enfermedad renal. Son dos cartas que la compañía tiene guardadas y que podrían cambiar el tablero.
Viehbacher, por su parte, planteó ampliar la cartera de investigación: “Nuestra ambición durante los próximos años es tener al menos 20 programas en etapas tempranas de desarrollo”, afirmó durante la presentación de resultados. La frase deja entrever que la apuesta no es solo comercial, sino también científica.
Con el aporte de Apellis, la expansión de Leqembi y nuevos resultados clínicos pendientes, Biogen busca consolidar la diversificación de sus ingresos y sostener la recuperación de ganancias frente al descenso de su franquicia de esclerosis múltiple. El camino no es sencillo, pero los números del trimestre ofrecen un respiro en medio de la transición.