El Ministerio de Salud de la Nación y UNICEF firmaron un memorándum de entendimiento, vigente hasta fines de 2027, para fortalecer la atención de embarazadas, niños y adolescentes en todo el país. Uno de sus ejes es la reducción de la mortalidad materno-infantil, y ahí aparece un objetivo concreto: reducir las cesáreas que no tienen justificación médica, además de actualizar las guías para emergencias obstétricas y mejorar el registro de las causas de muerte materna, según informó la cartera sanitaria el 6 de noviembre.
Una cirugía que salva vidas, pero no siempre hace falta
La cesárea es indispensable cuando el parto vaginal pone en riesgo a la persona gestante o al bebé, por ejemplo ante un trabajo de parto prolongado, sufrimiento fetal o una presentación anómala. Pero, como toda cirugía mayor, también tiene riesgos: infecciones, hemorragias, una recuperación más lenta y posibles complicaciones en embarazos futuros.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las muertes maternas y neonatales bajan cuando la tasa de cesáreas de una población se acerca al 10%, pero que no hay pruebas de que mejoren cuando se supera esa cifra. Por eso desalienta fijar «metas» y pide ofrecer la cesárea a todas las mujeres que la necesiten, evaluando caso por caso. También recomienda medir con la clasificación de Robson, que agrupa los nacimientos en 10 grupos según sus características y permite comparar entre centros.
Cómo está la Argentina
Un documento de la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FASGO) describe que en los hospitales públicos la proporción de cesáreas ronda el 25-30%, mientras que en instituciones privadas y de obras sociales suele superar el 50% y en algunas pasa el 80%. En Mendoza, que lanzó en diciembre de 2025 una estrategia provincial para reducirlas, el Ministerio de Salud provincial informó tasas cercanas al 80% en el sector privado y al 40% en el público.
Las causas son varias: la organización de los servicios, la programación de los nacimientos, el miedo al dolor, la falta de información y cesáreas anteriores que llevan a repetir la intervención.
Qué conviene saber durante el embarazo
- Hacer los controles prenatales y conversar con el equipo de salud sobre el tipo de parto, sus beneficios y sus riesgos en cada caso.
- La Ley 25.929 de Parto Respetado reconoce el derecho a estar informada sobre las intervenciones posibles y a participar en las decisiones.
- Una cesárea indicada por motivos médicos es la mejor opción en esa situación: el objetivo es evitar las que no son necesarias, no las que sí lo son.
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Fuentes: Ministerio de Salud de la Nación (6/11/2026); OMS, Declaración sobre tasas de cesárea (2015); FASGO, Cesáreas: iniciativa y estrategias de reducción; Ministerio de Salud de Mendoza (vía Sitio Andino); Ley 25.929.
Esta información es general y no reemplaza la consulta médica.