Un nuevo enfoque para la vigilancia sanitaria en grandes ciudades
El Ministerio de Salud nacional dio a conocer en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) N°799 un análisis pionero sobre la presencia de virus enteropatógenos en las aguas residuales que circulan por el Área Metropolitana de Buenos Aires. Esta iniciativa, desarrollada conjuntamente por el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) de la ANLIS Malbrán y la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), representa un avance significativo en la detección temprana de eventos sanitarios en poblaciones numerosas.
El monitoreo se realiza en cinco plantas depuradoras estratégicamente ubicadas:
- Planta Depuradora Norte
- Planta Depuradora Hurlingham
- Planta Depuradora Sudoeste
- Planta Depuradora El Jagüel
- Planta Depuradora Berazategui
Estas instalaciones procesan las aguas cloacales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y diversos partidos del conurbano bonaerense, lo que permite obtener una visión integral de la circulación viral en toda la región metropolitana.
Hallazgos principales del período analizado
El informe abarca los resultados obtenidos entre febrero de 2024 y agosto de 2025, período durante el cual se identificaron patrones relevantes en la circulación de enteropatógenos. El Norovirus y el Adenovirus entérico emergieron como los virus más frecuentemente detectados, manteniéndose presentes de manera constante en toda el área sin fluctuaciones estacionales pronunciadas.
Adicionalmente, se confirmó la circulación sostenida de Sapovirus y Astrovirus, dos agentes causantes de gastroenteritis aguda que afectan particularmente a la población infantil. Resulta relevante señalar que estos virus no figuran en los sistemas obligatorios de notificación clínica, por lo que su detección a través de este método de vigilancia ambiental proporciona información que de otro modo permanecería invisible.
El desvanecimiento del Rotavirus: un indicador de éxito
Uno de los hallazgos más significativos corresponde a la ausencia total de Rotavirus en todas las muestras recolectadas durante 2025. Luego de detectarse presencia continua de este patógeno durante el año anterior, su desaparición en las aguas residuales sugiere que el virus ha dejado de circular activamente en la población general, incluyendo entre individuos sin síntomas manifiestos. Este cambio probablemente refleja el impacto de las campañas de vacunación y otras medidas de control implementadas.
Capacidad predictiva: anticipar brotes antes de que ocurran
Un aspecto particularmente valioso de esta estrategia radica en su capacidad de anticipación epidemiológica. Durante 2024, se observó que los incrementos en la carga viral de Norovirus detectados en aguas residuales precedían entre una y dos semanas al aumento de casos clínicos de diarrea aguda reportados en la comunidad. Esta ventana temporal permite que el sistema de salud optimice su respuesta y asigne recursos de manera más eficiente.
Una herramienta complementaria a los sistemas tradicionales
La vigilancia epidemiológica basada en análisis de aguas residuales constituye un complemento innovador a los métodos convencionales de monitoreo sanitario. A través de las redes cloacales, que transportan microorganismos y material orgánico hacia las plantas depuradoras, es posible rastrear la circulación viral en poblaciones extensas mediante un único punto de análisis. Este enfoque integra información tanto de personas con síntomas como de aquellas asintomáticas o presintomáticas, ofreciendo una perspectiva más completa y representativa de la situación epidemiológica real.
La información generada a través de este sistema proporciona evidencia sólida para la toma de decisiones en materia de política sanitaria y permite identificar tendencias emergentes que podrían pasar desapercibidas en los sistemas de vigilancia clínica tradicionales.
Hacia un sistema de vigilancia más eficiente y anticipatorio
En su rol de autoridad sanitaria nacional, el Ministerio de Salud impulsa activamente el desarrollo de capacidades técnicas y la articulación interinstitucional con organismos públicos y empresas prestadoras de servicios. La incorporación de estrategias como esta monitoreo ambiental contribuye a consolidar un sistema de vigilancia epidemiológica más ágil, con mayor capacidad de anticipación y respuesta ante amenazas sanitarias. La experiencia acumulada en el AMBA abre la puerta a la expansión de esta metodología hacia otros territorios del país y a la incorporación del monitoreo de patógenos adicionales de relevancia para la salud pública.