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RedSaludArgentina

Panorama epidemiológico nacional: virus respiratorios y enfermedades emergentes en alza

La situación epidemiológica nacional muestra dinámicas complejas con predominio de virus respiratorios estacionales y circulación sostenida de patógenos emergentes. Un análisis detallado revela tendencias divergentes según la enfermedad y región geográfica del país.

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Editorial

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La influenza A(H3N2) mantiene su dominio en la circulación respiratoria del territorio nacional, consolidándose como el principal agente causante de infecciones respiratorias en las últimas semanas. Este patrón resulta esperado considerando la estacionalidad típica de estos virus y se refleja tanto en la vigilancia ambulatoria como en los registros hospitalarios de casos graves.

En el sistema de vigilancia centinela ambulatoria, se documentaron 84 casos confirmados durante el período de dos semanas previo al reporte. Aunque esta cifra representa un descenso relativo respecto a los picos anteriores —pasando de 42,2% a 31,5% de positividad—, mantiene niveles elevados que requieren seguimiento continuo. La enfermedad tipo influenza y la neumonía presentan una trayectoria ascendente, mientras que la bronquiolitis en lactantes se mantiene dentro de rangos normales para la época.

El análisis genómico confirma la casi exclusiva circulación del subclado J.2.4.1 (K) de Influenza A(H3N2), identificándose 17 nuevos casos en el período analizado. El acumulado desde 2025 alcanza 211 casos, de los cuales 178 corresponden al año actual. Estas infecciones se concentran principalmente en las regiones del Noroeste Argentino y Centro del país.

En cuanto a los casos hospitalizados por infección respiratoria aguda grave, se registraron 185 positivos para influenza durante el último mes. El virus sincicial respiratorio muestra un leve incremento desde mediados de mayo, con 28 detecciones, mientras que el SARS-CoV-2 permanece estable con apenas un caso confirmado, evidenciando su menor circulación actual.

La fiebre chikungunya presenta un descenso progresivo tras alcanzar su pico máximo. Se notificaron 43 nuevos casos durante la semana analizada, continuando la tendencia decreciente observada después del pico de 430 casos registrado tres semanas atrás. El acumulado de la temporada 2025-2026 asciende a 2.547 casos confirmados y probables, de los cuales 2.393 son de transmisión autóctona.

La distribución geográfica de chikungunya revela una concentración significativa en el Noroeste, donde se localiza el 96% de los casos. Salta lidera con 1.329 casos confirmados y probables, seguida por Tucumán con 661, Santiago del Estero con 230 y Jujuy con 197. En la región Centro, Buenos Aires registra 46 casos, Córdoba 36 y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires 13.

El dengue mantiene estabilidad sin nuevas confirmaciones durante la semana de referencia. El total acumulado se mantiene en 66 casos desde el inicio de la temporada, distribuidos entre viajeros retornados de zonas endémicas (41%) y transmisión local (59%). Los casos importados provienen de Brasil, Paraguay, Venezuela, México, Colombia, República Dominicana, Cuba e Indonesia, entre otros destinos.

En relación al hantavirus, se registraron 2 nuevos casos durante la semana: uno en Salta y otro en Arrecifes, Buenos Aires. El acumulado de 2026 alcanza 47 casos, mientras que el total de la temporada 2025-2026 suma 107 casos. La región Centro concentra el 52% de los casos, principalmente en Buenos Aires con 44 registros, pero la región Noroeste presenta la tasa de incidencia más elevada del país con 0,63 casos por 100.000 habitantes, concentrándose el 81% en Salta.

Vigilancia ambiental: una herramienta estratégica para detectar patógenos emergentes

El Boletín Epidemiológico Nacional publicó un informe especial sobre la vigilancia ambiental de virus hepatotropos en aguas residuales del Área Metropolitana de Buenos Aires. Este estudio conjunto entre el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y el Laboratorio Nacional de Referencia y el prestador de servicios de agua analizó muestras de cinco plantas depuradoras entre diciembre de 2022 y septiembre de 2025.

Los resultados evidencian dinámicas de circulación marcadamente distintas para ambos patógenos. El virus de hepatitis A presenta una detección discontinua e intermitente, restringida a algunas plantas específicas. Los porcentajes de positividad acumulada oscilaron entre 0% y 22%, consistente con el impacto de la vacunación nacional y la epidemiología de casos esporádicos en adultos. Las secuencias identificadas correspondieron al subgenotipo IA, predominante en Argentina, agrupándose con variantes europeas vinculadas a brotes en poblaciones específicas.

En contraste, el virus de hepatitis E mostró una circulación sostenida y generalizada en todas las plantas estudiadas, con porcentajes de positividad entre 49% y 76%. Este patrón refleja la naturaleza emergente de este patógeno y su frecuente subdiagnóstico en el sistema de salud tradicional. Las variantes detectadas correspondieron al genotipo 3, coincidiendo con reportes clínicos previos y su potencial de transmisión zoonótica.

Ambos virus se transmiten por vía fecal-oral mediante consumo de agua o alimentos contaminados, aunque presentan características epidemiológicas y clínicas diferenciadas. La vigilancia en aguas residuales complementa efectivamente los sistemas tradicionales, permitiendo detectar circulación viral no reconocida por los servicios de salud e identificar correlaciones con eventos epidemiológicos previamente documentados.

Esta estrategia de monitoreo ambiental se consolida como instrumento fundamental para la detección temprana de agentes infecciosos, identificación de áreas de riesgo y generación de información que oriente acciones preventivas y de control en el territorio nacional.

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Editorial