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RedSaludArgentina

La semaglutida genérica revolucionará el acceso global a tratamientos

Autor
Editorial

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Un cambio histórico se aproxima en el mercado farmacéutico global. La semaglutida, conocida comercialmente como Ozempic para diabetes y Wegovy para control de peso, dejará de ser un medicamento exclusivo para sectores acomodados. El vencimiento de patentes en múltiples jurisdicciones abrirá la puerta a competidores que ofrecerán alternativas significativamente más económicas.

La transformación será particularmente impactante en regiones densamente pobladas. India, China, Canadá, Brasil, Turquía y Sudáfrica verán llegar versiones genéricas en los próximos meses, alcanzando territorios donde residen más de 800 millones de personas con sobrepeso u obesidad, y 360 millones con diabetes. Esta expansión representa una oportunidad sin precedentes para democratizar un tratamiento que hasta ahora permanecía fuera del alcance de la mayoría.

El contraste de precios es revelador. Mientras que Wegovy en su presentación de mayor dosis cuesta aproximadamente US$349 mensuales en Estados Unidos, analistas proyectan que los genéricos podrían comercializarse alrededor de US$15 mensuales. Esta diferencia abismal explica la expectativa sin precedentes que genera este cambio en la industria farmacéutica.

La magnitud del mercado potencial es colosal. Novo Nordisk y Eli Lilly han dominado un segmento que generó ventas millonarias, pero con acceso restringido. Los genéricos prometen expandir drásticamente la cantidad de usuarios, especialmente considerando que estos fármacos también demostraron beneficios en la prevención de eventos cardiovasculares.

Casos como el de Argent Wang, residente en Dalian, China, ilustran la realidad actual. Con gasto mensual de US$160 en el medicamento y limitaciones económicas severas, Wang representa a millones que podrían beneficiarse de opciones más accesibles. Si surgiera una alternativa genérica a menos de US$75 mensuales, estaría dispuesta a cambiar inmediatamente.

La transición no será uniforme globalmente. En Estados Unidos y Europa, las protecciones regulatorias especiales extenderán el monopolio hasta principios de los años 2030, priorizando incentivos para la innovación farmacéutica sobre el acceso inmediato.

Fabricantes como Biocon ya se preparan para esta expansión. Docenas de empresas compiten por obtener aprobaciones regulatorias y establecer presencia en mercados emergentes, aunque aún no han revelado estrategias de precios definitivas. La demanda será extraordinaria entre pacientes que actualmente no pueden costear medicamentos de marca pero sí podrán acceder a genéricos.

Es importante reconocer que estos fármacos no son soluciones universales. Algunos pacientes experimentan efectos secundarios como náuseas, vómitos y constipación que los llevan a discontinuar el tratamiento, aunque las reacciones adversas graves son infrecuentes. Especialistas en salud pública esperan que la reducción de costos por competencia genérica permita a sistemas nacionales de salud considerar cobertura, al menos para indicaciones de diabetes, donde algunos ya financian el medicamento en países desarrollados.

Este momento representa un quiebre en la accesibilidad global a medicamentos de alto impacto. La democratización de la semaglutida podría transformar la epidemia de obesidad y diabetes en regiones que concentran gran parte de la carga mundial de estas enfermedades, siempre que los precios efectivos se alineen con las proyecciones optimistas del mercado.

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