La sífilis se ha convertido en un desafío creciente para el sistema de salud argentino. Durante 2025, el país registró 55.183 diagnósticos confirmados, cifra que representa un incremento del 71% en comparación con la mediana de casos reportados entre 2020 y 2024. Este repunte ha generado alarma entre autoridades sanitarias y especialistas, quienes han intensificado campañas de prevención y detección en toda la población.
El panorama es particularmente preocupante en el caso de mujeres embarazadas, donde los diagnósticos aumentaron de 11.396 a 12.532 casos en apenas un año, un incremento del 10%. Esta tendencia pone en riesgo tanto a las gestantes como a los fetos, ya que la transmisión materno-infantil puede ocasionar complicaciones graves durante el embarazo y el nacimiento.
¿Por qué crece la incidencia de esta infección?
Los especialistas identifican múltiples factores detrás del aumento sostenido de casos. Entre ellos destaca el abandono del uso de preservativos como método de protección. Según profesionales del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, muchas personas confían erróneamente en estrategias como la PrEP —medicamento que previene el VIH— sin considerar que no protege contra otras infecciones de transmisión sexual como la sífilis.
La alta transmisibilidad en fases iniciales, las dificultades para acceder a diagnósticos oportunos y la falta de educación sanitaria completan el panorama. Un dato alarmante es que el 28% de los nuevos casos en varones corresponde a personas que ya habían padecido la infección previamente. Esto ocurre porque quienes contraen sífilis no desarrollan inmunidad, por lo que pueden reinfectarse múltiples veces si no mantienen medidas preventivas adecuadas.
¿Cómo se transmite la sífilis?
La sífilis es una infección causada por la bacteria Treponema pallidum que se propaga principalmente mediante contacto sexual directo sin protección con úlceras infecciosas. Puede transmitirse durante relaciones vaginales, anales u orales. Además, existe la posibilidad de transmisión de madre a hijo durante el embarazo, conocida como sífilis congénita, cuyo riesgo aumenta cuando la gestante no recibe diagnóstico y tratamiento temprano.
Síntomas: cómo identificar la infección
La sífilis presenta manifestaciones variadas según su etapa de evolución, lo que dificulta su identificación temprana. Los especialistas recomiendan estar atentos a los siguientes signos:
- Fase primaria: Aparece una úlcera indolora (chancro) en genitales, recto o boca entre 9 y 90 días después del contagio. Frecuentemente pasa desapercibida porque no causa dolor.
- Fase secundaria: Pueden surgir erupciones en palmas de manos y plantas de pies, fiebre y ganglios inflamados. Las erupciones cutáneas suelen ser diversas y no causan picazón, lo que lleva a las personas a no consultar a tiempo.
- Fase latente: Los síntomas desaparecen pero la bacteria permanece en el organismo, permitiendo la transmisión silenciosa.
- Fase terciaria: Aproximadamente el 25% de quienes no reciben tratamiento llegan a esta etapa, donde pueden desarrollarse problemas neurológicos, cardiovasculares y lesiones graves en órganos vitales, incluso décadas después del contagio inicial.
La doctora Vanesa Fridman, especialista en infectología, subraya la importancia de consultar ante cualquier lesión genital, oral o anal que aparezca entre 10 días y 3 meses después de una relación sexual sin protección. El desconocimiento sobre las formas de transmisión y prevención afecta a personas de todos los niveles educativos, facilitando la propagación de la infección en la sociedad.
Diagnóstico: pruebas y estudios recomendados
La detección temprana es fundamental para evitar complicaciones. Las autoridades sanitarias recomiendan:
- Pruebas diagnósticas rápidas (PDR): Identifican la infección en 10 a 15 minutos sin requerir equipos de laboratorio complejos. Son especialmente útiles en embarazadas y poblaciones de difícil acceso.
- Pruebas de laboratorio confirmatorias: Un resultado positivo en PDR debe ser confirmado mediante análisis específicos realizados por profesionales.
- Evaluación clínica integral: Incluye entrevista médica detallada, revisión de antecedentes y pruebas de laboratorio combinadas.
Tras completar el tratamiento, es esencial realizar controles de seguimiento y notificar a las parejas sexuales para evitar nuevas infecciones y cortar la cadena de transmisión.
Tratamiento: cura efectiva si se actúa a tiempo
La sífilis tiene cura si se detecta y trata oportunamente. El tratamiento estándar consiste en antibióticos, habitualmente penicilina, con alternativas disponibles para personas alérgicas. Los especialistas enfatizan que es sumamente importante completar todo el esquema de tratamiento prescrito y evitar la automedicación.
Tras finalizar la terapia, los controles de seguimiento son clave para garantizar la curación y prevenir complicaciones. Asimismo, informar a las parejas sexuales permite que también reciban atención médica, evitando nuevas transmisiones y reinfecciones.
Prevención: medidas clave para frenar el contagio
La prevención es la herramienta más efectiva para controlar el avance de la sífilis en Argentina. Las recomendaciones incluyen:
- Uso correcto y consistente del preservativo como medida más eficaz, aunque se reconoce que no existe protección total si las úlceras están en zonas no cubiertas.
- Pruebas periódicas, especialmente en personas sexualmente activas o con antecedentes de infección.
- Tratamiento simultáneo de parejas sexuales para cortar la cadena de contagios.
- Educación sanitaria integral sobre formas de transmisión y métodos de prevención.
- Acceso equitativo a diagnósticos y tratamientos oportunos para toda la población.
La sífilis congénita es completamente prevenible mediante la detección y tratamiento oportuno de embarazadas. Este aspecto reviste particular importancia dado el aumento de casos en gestantes durante 2025. Las autoridades sanitarias subrayan que la consulta médica ante cualquier síntoma o duda es fundamental, ya que la detección y tratamiento tempranos no solo curan la enfermedad sino que previenen secuelas graves y evitan la transmisión a otras personas.