El Ministerio de Salud de la Nación, conducido por Mario Lugones, dio a conocer la puesta en marcha del Plan Nacional de Abordaje Integral de Salud Vascular 2026-2030. La iniciativa apunta a disminuir la mortalidad prematura, la carga de enfermedad y las secuelas discapacitantes de origen vascular en todo el territorio argentino.
La propuesta rompe con el viejo esquema de tratar cada patología por separado. En cambio, propone acompañar todo el recorrido de la salud vascular: desde la prevención de los factores de riesgo hasta la detección temprana, el tratamiento oportuno, la rehabilitación y el seguimiento prolongado de las distintas manifestaciones clínicas.
El anuncio tuvo lugar en el Congreso Argentino de Cardiología, donde el funcionario remarcó que el país está edificando «por primera vez, una respuesta integral, federal y basada en datos frente a la enfermedad vascular». La instrumentación quedará en manos de la cartera sanitaria nacional, en coordinación con las provincias mediante el Consejo Federal de Salud (COFESA), y se ajustará a las capacidades y demandas de cada jurisdicción.
Los números no son menores. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Argentina. De acuerdo con el Boletín de Mortalidad por Enfermedades No Transmisibles, en 2024 se contabilizaron 105.130 defunciones por causas cardiovasculares, lo que representa el 27,9% del total de muertes y el 40,4% de los fallecimientos por ENT.
Lugones fue contundente al respecto: «Si queremos cambiar los indicadores de salud de los próximos veinte años, tenemos que empezar por cambiar hoy los hábitos de quienes van a ser adultos dentro de veinte años. Un sistema que solo atiende la emergencia corre siempre detrás de la enfermedad».
El plan busca aprovechar las capacidades y programas ya existentes del Ministerio y de las provincias, sin sumar estructuras administrativas innecesarias. Sus ejes principales incluyen:
- Reforzar la prevención primaria y el control de factores de riesgo como hipertensión arterial, diabetes, obesidad y enfermedad renal crónica.
- Desarrollar redes para la atención de eventos agudos.
- Mejorar la continuidad de los cuidados, incluida la rehabilitación.
En esa línea, el ministro planteó un cambio de paradigma: «Tenemos que dejar de pensar al cerebro y al corazón como dos órganos que requieren dos políticas separadas, y empezar a pensar la enfermedad vascular como lo que realmente es, un problema único, con una misma lógica de respuesta en todo el territorio nacional».
Dado que el infarto agudo de miocardio, el accidente cerebrovascular y la insuficiencia cardíaca concentran buena parte de la mortalidad y la discapacidad vascular, Lugones anticipó que se publicará una disposición para incorporar estas patologías como eventos de notificación obligatoria en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0).
Según explicó, esto permitirá «por primera vez, contar un registro nacional real y con información sistemática para monitorear sus características epidemiológicas y evaluar los procesos, los tiempos de atención y los resultados sanitarios».
Otra de las novedades es la ampliación de la aplicación STROKE, que pasará a registrar y derivar también casos de infarto agudo de miocardio. «La misma herramienta que hoy coordina la respuesta ante un ACV va a coordinar también la respuesta ante un infarto. Vamos a contar con un único sistema para dos emergencias en las que cada minuto cuenta», señaló el titular de Salud.
La herramienta buscará aceitar la coordinación entre servicios de emergencia, establecimientos de distintos niveles de complejidad y centros de referencia, con el fin de acortar los tiempos críticos de diagnóstico, traslado y tratamiento.
Asimismo, el Ministerio priorizará la distribución de medicamentos cardiovasculares a las jurisdicciones para sostener la continuidad de los tratamientos y el control de los principales factores de riesgo. La medida apunta a enfermedades de alto impacto sanitario, como las cardiopatías isquémicas y la enfermedad cerebrovascular, y a reforzar el control de la hipertensión arterial.
El nuevo plan le da continuidad y un marco integrador a políticas que ya venía desarrollando la cartera, entre ellas el Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV), creado en mayo de 2026 para mejorar el acceso oportuno al diagnóstico, tratamiento y rehabilitación mediante redes de atención y circuitos estandarizados de derivación. La meta de fondo es reducir las brechas de acceso y los resultados desiguales entre las distintas jurisdicciones del país.