Instagram Twitter Facebook
RedSaludArgentina

1.260 variantes genéticas moldean tu personalidad, pero explican apenas el 9%

La genética de la personalidad acaba de sumar su mapa más ambicioso: más de un millar de variantes identificadas en casi un millón de personas. La letra chica, sin embargo, es la que más dice: el ADN influye, pero no dicta quiénes somos ni qué decisiones tomaremos.

Agregar RedSaludArgentina en Google
Autor
Editorial
1.260 variantes genéticas moldean tu personalidad, pero explican apenas el 9%

Compartir

La idea de que existe un gen de la simpatía o de la extroversión quedó definitivamente archivada. Un trabajo de escala monumental, difundido en la revista Nature, rastreó el genoma de cientos de miles de personas y encontró 1.260 variantes genéticas que se asocian con distintos aspectos de la personalidad. El dato que más llama la atención: 824 de ellas aparecieron en zonas del ADN que hasta ahora no habían sido vinculadas con los rasgos que influyen.

El estudio no se quedó ahí. Esas variantes se conectan, a su vez, con más de 16.000 variantes comunes que podrían aportar a cada uno de los llamados «Cinco Grandes» rasgos: extroversión, amabilidad, responsabilidad, neuroticismo y apertura a la experiencia. Un entramado enorme para explicar algo tan cotidiano como la forma en que reaccionamos ante un problema o una fiesta.

Un solo gen no alcanza

«No existe un único gen que te haga extrovertido o responsable», sintetizó el doctor Henry Kranzler, profesor de psiquiatría de la Universidad de Pensilvania. Lo que aparece, en cambio, es un mosaico de miles de diferencias genéticas que aportan cada una un grano de arena y, en conjunto, moldean la personalidad junto con el entorno.

Para llegar a esas conclusiones, el equipo fusionó datos de 46 grupos de investigación, con muestras que fueron desde 611.000 hasta más de 1,1 millones de personas. Una base de datos difícil de igualar y que le da peso a los resultados.

Personalidad y salud, un mismo hilo genético

El hallazgo más interesante para la medicina es el solapamiento genético entre los rasgos de personalidad y un abanico amplio de enfermedades y hábitos. Los investigadores observaron vínculos con problemas de salud mental, consumo de sustancias y estado físico general. Algunos ejemplos:

  • Los genes asociados al neuroticismo se relacionaron con un mayor riesgo de trastornos de salud mental.
  • La responsabilidad apareció ligada genéticamente a un menor consumo de sustancias y a una mayor frecuencia de actividad física.

Los patrones se mantuvieron sorprendentemente estables entre distintos grupos de edad, regiones geográficas, tests de personalidad y tanto en autoevaluaciones como en evaluaciones externas. Esa consistencia refuerza la validez de los resultados.

La letra chica: el ADN no manda

Más allá del titular, los propios autores pusieron paños fríos. Las variantes comunes identificadas explican apenas entre el 5% y el 9% de las diferencias de personalidad medidas en el estudio. Es decir, la genética predice el comportamiento solo en una pequeña medida y no sirve para anticipar qué decisiones tomará una persona en el futuro.

«Estos hallazgos nos brindan una nueva herramienta para estudiar por qué la personalidad está conectada con tantos aspectos de la salud y el comportamiento», señaló Kranzler. Y agregó una advertencia que vale como cierre: «Nuestro ADN influye, pero no dicta nuestra personalidad ni nuestro futuro».

En definitiva, la personalidad es el resultado de una conversación permanente entre los genes y el ambiente. La genética aporta el punto de partida, pero el contexto, las experiencias y las decisiones hacen el resto del camino.

Autor
Editorial